CURAR LA DEPRESIÓN SIN ANTIDEPRESIVOS (II)

Es importante tener esto en mente porque las personas podrían parecer estar bien, cuando en realidad, están más en riesgo.
Recuerde que éstas únicamente son directrices generales, y su propia intuición generalmente es el mejor indicador de que alguien que ama realmente está en problemas.

Si se siente desesperado o tiene pensamientos suicidas, llame a la National Suicide Prevention Lifeline, un número gratuito 1-800-273-TALK (8255), o al 911, o simplemente vaya al servicio de urgencias del hospital más cercano. No hay manera que haga planes a largo plazo para cambiar su estilo de vida cuando está en crisis.

Primero, permita que alguien le ayude a superar la crisis, después, puede abordar su depresión, cuando se sienta con más capacidades.

Por Qué los Medicamentos Antidepresivos No Funcionan
Cada vez que llega a los medios de comunicación un nuevo estudio sobre la eficacia de los antidepresivos, vemos que los antidepresivos se hunden más en el abismo.

Un reciente estudio en la edición de enero 2010 de la revista JAMA3 concluye que hay poca evidencia de que los SSRIs (un popular grupo de antidepresivos que incluye Prozac, Paxil, Zoloft y otros) ofrecen poco beneficios a las personas con depresión leve a moderada, y que no funcionan mejor que un placebo.

Eso significa que los SSRIs son 33 % tan efectivos que un placebo. Y un estudio presentado en la conferencia de Neurociencia en 2009 cuenta una historia similar. Investigadores de la Escuela de Mecicina Feinberg de la Universidad Northwestern comparten dos principales hallazgos:

1. Los medicamentos antidepresivos no fueron inventados para la depresión. Los investigadores utilizaron ciertos medicamentos para manipular el comportamiento de los animales estresados, y luego concluyeron (erróneamente) que los medicamentos serían “buenos antidepresivos.”

Pero el estrés crónico no genera los mismos cambios moleculares que la depresión, por lo que la hipótesis es incorrecta.

Así que, los antidepresivos realmente fueron diseñados para tratar el estrés, en lugar de la depresión, que es una de las razones por las que son ineficaces.

2. Un desequilibrio de los neurotransmisores en el cerebro posiblemente no desencadene los síntomas depresivos en la forma en la que se siempre se ha sabido. En lugar de ello, los eventos bioquímicos que provocan la depresión parecen comenzar en el desarrollo y funcionamiento de las neuronas.

Esto significa que los antidepresivos se centran en el efecto de la depresión y omiten completamente la causa… que es otra razón por la que son tan ineficaces en la mayoría de las personas.

Por desgracia, el investigador principal espera que la investigación abra nuevas rutas para el desarrollo de nuevos antidepresivos”, cuando en realidad una solución de medicamentos no es la respuesta.

Del mismo modo, en 2008 un meta-análisis publicado en la revista PLoS Medicine4 concluyó que hay muy poca diferencia entre los antidepresivos y las pastillas de placebo y que ambas son ineficaces para los pacientes más deprimidos. Únicamente los pacientes más gravemente deprimidos mostraron una respuesta a los antidepresivos, y dicha respuesta fue bastante mínima.

En una entrevista, el nominado al premio Pulitzer Robert Whitaker explicó que la investigación sugiere que el uso de medicamentos antidepresivos en realidad puede ser la causa de más recaídas de depresión, a largo plazo. En otras palabras, estos medicamentos podrían estar conduciendo la depresión en un padecimiento más crónico.

El otro efecto preocupante es que los fármacos antidepresivos parecen tener la capacidad de convertir a las personas con depresión unipolar en bipolar—es decir cambios entre manía y depresión– y a largo plazo, este trastorno tiene resultados mucho más deficientes.

Estas no son revelaciones nuevas.

En el 2002, un meta-análisis de ensayos clínicos publicados indicó que el 75 % de la respuesta a los antidepresivos podría duplicarse por el placebo. Muchos antidepresivos en realidad pueden empeorar su “enfermedad mental”. Cuando su cuerpo no se siente bien, su estado de ánimo sufre en consecuencia.

Crece la Lista de Aterradores Efectos Secundario de los Medicamentos Antidepresivos
La depresión—o descrita de otra manera, “cortocircuito emocional sin tratar”–puede causar consecuencias negativas en la salud, muchos más profundas que todos los alimentos y toxinas dañinas a las que se expone a diario.

Los medicamentos psiquiátricos matan a 42 000 personas cada año–¡eso equivale a 12 000 a MÁS personas de las que se suicidan debido a la depresión! Y el número de muertos sigue aumentando.

Los antidepresivos son la mayor categoría de medicamentos psiquiátricos. No sería tan malos si los antidepresivos fueran inofensivas pastillas de azúcar, que ocasionalmente mostraran un beneficio simplemente porque cree que si funcionaran.

Pero además de ser ineficaces, están lejos de ser inofensivos y ahora están relacionados a muchos problemas de salud graves:

Diabetes: El riesgo de diabetes tipo 2 es dos a tres veces mayor si toma antidepresivos, según un estudio.
Problemas con su sistema inmunológico: los SSRIs hacen que la serotonina permanezca en sus uniones nerviosas por más tiempo, lo que interfiere con la señalización de las células inmunes y el crecimiento de las células T.
Pensamientos y sentimiento suicidas, y el comportamiento violento: Su riesgo de suicidio podría ser dos veces mayor si toma SSRIS; siete de los doce tiroteos en las escuelas fueron provocados por niños que tomaban antidepresivos o que los habían dejado.
Mortinatos: Un estudio Canadiense de casi 5 000 madres encontró que las mujeres que toman SSRIS tenían el doble de probabilidades de tener un mortinato, y casi el doble de probabilidades de tener un bebé prematuro o de bajo peso al nacer; otro estudio mostró un riesgo 40 % mayor de efectos de nacimiento, como paladar hendido.
Huesos frágiles: Un estudio mostró que las mujeres que toman antidepresivos tienen un riesgo 30 % mayor de fractura vertebral y un alto riesgo de 20% de otras fracturas.
Derrame cerebral: Su riesgo de derrame cerebral puede ser un 45 % más alto si toma antidepresivos, esto posiblemente se relaciona con la forma en que los medicamentos afectan la coagulación sanguínea
Muerte: En general las tasas de mortalidad han demostrado ser 32 % mayor en las mujeres que toman antidepresivos.
La diabetes o derrame cerebral lo matara, pero el suicidio es mucho más rápido. El vínculo entre el suicidio y los antidepresivos es tan fuerte que estos medicamentos han recibido el mandato de tener advertencias de suicidio. Consideremos uno de los medicamentos psicotrópicos más recientes que ahora está siendo recetado para la depresión: Abilify (también llamado aripiprazol).

Abilify está autorizado para tratar el trastorno bipolar, esquizofrenia, autismo y depresión grave (cuando se toma con antidepresivos). Se utiliza para aumentar los efectos de los antidepresivos– porque, por supuesto, ¡su efecto es muy deficiente!

Pero ¿Sabía que Abilify está relacionado con 75 diferentes efectos secundarios?

¿Qué absurdo es tomar un medicamento que funciona tan bien como una pastilla de azúcar, pero le expone a esta cantidad de enfermedades?

Incluso Más Razones para Evitar los Antidepresivos, Como si Necesitará Más
El profesor de Medicina Lennard J. Davis escribió un excelente artículo sobre los SSRIs para la edición de enero 2010 de la revista Psychology Today. Él señala que los médicos habitualmente recetan no solo uno, sino dos o tres SSRIs y otros medicamentos psicofarmacológicos en combinación—sin siquiera tener estudios que los respalde.

Los médicos que se dedican a lo que se conoce como “polifarmacia“, esperan a que si uno no funciona, tal vez el segundo o el tercero funcionará.

Davis dice:

“En esencia, los doctores están realizando experimentos no controlados en sus pacientes, con la esperanza de que de alguna manera rara podrían tener una solución. Pero, por supuesto, los medicamentos tienen interacciones peligrosas y la mayoría de los médicos están jugando un deporte que desconocen por completo. ”

De hecho, toda la hipótesis de la serotonina para la depresión debería ser seriamente revisada.

Durante años ha escuchado que la depresión es causada por un desequilibrio de sustancias químicas de sus neurotransmisores, principalmente la serotonina, dopamina y norepinefrina, pero hay una grave carencia de investigación que lo corrobore.

Esta teoría se ha hecho tan adoctrinada en nuestra cultura y en los medios de comunicación que la mayoría de las personas simplemente la aceptan como un hecho, simplemente porque la han escuchado tan frecuente. ¡Incluso los profesionales de salud mental!

Pero no hay manera de medir su serotonina o dopamina sin abrirle la cabeza. Los científicos aún no pueden decidir sobre lo que es un nivel de serotonina “normal” mucho menos uno que sea anormal.

¿Por qué algunas personas deprimidas tienen niveles elevados de serotonina, mientras que otras personas felices tienen bajos?

Su cerebro es demasiado complejo para que funcione esta explicación demasiado simplista. Cada vez son más las “enfermedades psiquiátricas” que están apareciendo en la literatura, y muchas podrían considerarse como “trastornos de estilo de vida”:

¿Compra demasiado? Es posible que tenga un problema compulsivo.
¿Tiene problemas para multiplicar? Podría estar sufriendo de discalculia.
¿Pasar demasiado tiempo en el internet? Podría tener Ciberadicción.
¿Pasa demasiado tiempo en el gimnasio? Será prudente que tratara su Vigorexia o dismorfia muscular.
Y mi favorito–¿Le teme al número 13? Podría tener Triscaidecafobia
¿Me explico?

El punto es que cada una de estas nuevas “enfermedades” se agrega a la próxima edición del Manual de Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés) como si suficientes personas presentaran estos rasgos. Y cada vez más, los criterios de inclusión se relacionan independientemente de que el trastorno responda o no a la categoría de medicamentos.

De ser así, el fenómeno se denomina como una enfermedad.

De los 297 trastornos mentales descritos en el DSM, ninguno puede ser medido objetivamente por pruebas empíricas. En otras palabras, son totalmente subjetivos. Los síntomas de la enfermedad mental en este manual se asignan de manera arbitraria por un sistema de votación subjetivo por un panel psiquiátrico.

Por lo tanto, están creando enfermedades a la talla de los medicamentos—no lo contrario.

Actualmente, es casi imposible ver a un psiquiatra sin haber sido diagnosticado con un trastorno mental, debido a que muchas variaciones de comportamiento son descritas como patología. Y usted tiene una probabilidad del 99 % de salir del consultorio psiquiátrico con una receta en la mano.

¿Por qué tanta insistencia en recetar una medicamentos para cada trastorno emocional?

Porque hacer una receta es un enfoque mucho más rápido y lucrativo para el modelo convencional. Adicionalmente, la mayoría de los profesionales todavía tienen que aceptar los enfoques psicológicos energéticos mucho más eficaces.

 

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