¿Cómo de probable es que te engañe tu pareja?

¿Si ha sido una vez infiel? ¿Lo será de nuevo? ¿Un infiel lo es y será siempre?

A pesar de que la infidelidad es un campo con investigaciones cada vez más abundantes, lo cierto es que hay pocos sobre el papel acerca de la predicción de la infidelidad con el paso del tiempo. Normalmente nos interesamos en los factores que subyacen a la infidelidad y no en qué probabilidades hay de que vuelva a ocurrir.

De forma anecdótica, lo que solemos creer es que si alguien ha sido infiel en el pasado, lo más probable es que vuelva a serlo de nuevo. Aunque no hay una manera real de vaticinar con precisión si una persona va a engañar a su pareja, el viejo dicho de ‘tramposo una vez, tramposo siempre‘ existe por una razón. Pero, ¿cuánta verdad hay en esta creencia popular?

En un entorno en el que tener múltiples parejas es una posibilidad social, la infidelidad, si existe en las relaciones románticas, puede tener distintos significados. Así, por ejemplo, es posible que ciertas personas solo experimenten la sensación de infidelidad si se violan ciertas normas específicas del contexto de la relación.

También es cierto que los individuos que experimentan la misma situación con relación a sus padres tienen más propensión a ser infieles -no hay datos concretos-, puesto que la familiaridad con un comportamiento es más probable a través del aprendizaje social y la educación.

Tener conocimiento de que nuestra pareja nos ha sido infiel puede ser una experiencia profundamente inquietante y desorientadora, haciéndonos dudar de en quién podemos confiar a partir de esa revelación.

Experimento sobre infidelidad

Los investigadores contaron con la participación de 484 personas solteras (329 mujeres y 155 hombres) que habían mantenido al menos 2 relaciones en los últimos 5 años con objeto de averiguar si ser infiel una vez inclinaba la balanza para volver a engañar a la pareja o no. Todos los participantes mantenían relaciones heterosexuales, aunque los expertos esperan poder examinar parejas del mismo sexo en el futuro.

A pesar de que cada persona o pareja puede tener diferente definición de lo que es ‘engañar‘ o ser infiel, para el estudio, los investigadores tipificaron el engaño en la participación en una relación sexual con alguien que no fuera la pareja.

Los voluntarios tuvieron que cumplimentar un cuestionario cada 4-6 meses durante 5 años, con preguntas como “¿Ha tenido relaciones sexuales con alguien que no sea su pareja desde que empezó a salir seriamente?“.

¿Cuáles fueron los resultados?

Aquellos que ya habían sido infieles tenían 3 veces más probabilidades de volver a engañar en otra relación sentimental. También descubrieron que aquellos que habían sido engañados en el pasado eran más propensos a averiguar si sus compañeros posteriores estaban siéndoles infieles.

La infidelidad es un área llena de conflictos y perspectivas diferentes

Estos resultados sugieren que si alguien ha luchado por ser fiel en el pasado, debe hacer un trabajo personal para averiguar por qué tuvo lugar esa infidelidad para que puedan evitar repetir esos patrones en el futuro. Y si alguien ha estado con una pareja infiel en el pasado, es posible que deseen prestar mucha atención a cualquier señal de alarma para evitar terminar en esa situación de nuevo“, explica Kayla Knopp, líder del trabajo.

¿Cómo hay que hacer frente a estos resultados? Lógicamente un estudio con menos de 500 personas es una muestra relativamente pequeña y la infidelidad es un tema bastante complejo que no se ciñe exclusivamente a tener una relación sexual con otra persona que no es nuestro compañero. Sea como fuere, el estudio sí proporciona cierta información interesante sobre la probabilidad de que alguien que ha engañado antes lo haga de nuevo en el futuro.


Factores de riesgo asociados a la infidelidad
1. Bajo compromiso en la relación.
2. Disminución de la satisfacción sexual y de las relaciones sexuales.
3. Rasgos específicos de la personalidad (por ejemplo, neuroticismo y menor aceptación)
4. Actitudes permisivas sobre el sexo / infidelidad.
5. Estar en un contexto social que aprueba la infidelidad.
Referencia: Once a Cheater, Always a Cheater? Serial Infidelity Across Subsequent Relationships. Kayla Knopp et al. 2017. Archives of Sexual Behavior doi.org/10.1007/s10508-017-1018-1

Tipos de orientación sexual

Estamos acostumbrados ya a términos como transexual, heterosexual o bisexual, pero existen una gran variedad de tendencias sexuales.

Las exploramos:
Asexual

La asexualidad podría considerarse una falta de orientación sexual pues las personas asexuales no sienten ni atracción física ni sexual hacia ninguna persona. Sienten falta de atracción o deseo sexual por defecto. No tiene nada que ver con la abstinencia sexual.


Agénero

La American Academy of Pediatrics (AAP) y la American Psichology Association (APA) consideran que la orientación sexual es parte de la naturaleza de la persona. En este caso, el agénero es aquella persona que no se identifica con ningún género. Su identidad sería destacada como nula.


Arromántico

Un arromántico es una persona que no experimenta atracción romántica hacia otras personas. Estas personas no carecen de conexión emocional / personal con otras, pero no presentan una necesidad instintiva de desarrollar conexiones de naturaleza romántica.


Transgénero

Persona cuyo género no coincide con el que te fue socialmente asignado al nacer. Así, los agéneros, los bigénero, los pangénero, los andróginos, los transexuales o los travestís entrarían dentro de los transgénero.


Graysexual o Gris-asexual

Personas que se encuentran entre la sexualidad y la asexualidad. Se trata de una conexión más fluido entre la sexualidad y la asexualidad, de ahí que los que se identifiquen con esta tendencia sexual pueden sentirse heterosexuales, gays o cualquier otra identidad sexual dentro o fuera del binario de hombres y mujeres.


Demisexual

Alguien que se identifica como demisexual no suele sentir atracción sexual a menos que ya haya formado un fuerte vínculo emocional con dicha persona. Este vínculo puede o no ser romántico.


Lithsexual

Las personas con este tipo de orientación sexual experimentan atracción hacia otras personas, pero ciertamente no tienen la necesidad de ser correspondidas ni busca que el deseo sea recíproco.


Sapiosexual

Los sapiosexuales se caracterizan por sentirse atraídos por la inteligencia de una persona. El vínculo aquí es intelectual.


Skoliosexual

La skoliosexualidad es la tendencia sexual orientada a géneros no binarios (hombres o mujeres), esto es, los skoliosexuales se sienten atraídos por personas transgénero (identificarse como hombre, mujer, ambos o ninguno, que no se corresponde con el género que poseen) e intergénero (su identidad se sitúa en un punto medio entre dos géneros, usualmente los binarios).

A un skoliosexual le atraen las personas que no son cisgénero (en las que la identidad de género y el género asignado al nacer coinciden).


Pansexual

La pansexualidad hace referencia a aquellas personas que sienten que son sexualmente, emocionalmente o espiritualmente capaces de enamorarse de todos los géneros.


Polisexual

Parecido a la pansexualidad, una persona polisexual puede sentirse atraída por algunas personas de distinto género o distinto sexo, pero sin que todos los sexos o géneros atraigan de la misma manera o al mismo nivel.


Autosexual

En la autosexualidad, la atracción es hacia uno mismo, como una forma de alimentar el amor propio. Los autosexuales pueden ser también asexuales.


Pornosexual

La pornosexualidad hace referencia a personas que solo encuentran satisfacción sexual viendo pornografía por encima de las relaciones sexuales reales.


Antrosexual

Los antrosexuales desconocen su orientación sexual pero, a pesar de ello, pueden desarrollar vínculos amorosos con cualquier persona de cualquier género e identidad. Sería como una mezcla de demisexualidad, bisexualidad y pansexualidad, con la salvedad de que el antrosexual no sabe cuál es su tendencia sexual.


Heterosexual

Acabamos con las tres orientaciones sexuales principales, la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad. Los heterosexuales sienten atracción sexual o emocional hacia personas del sexo opuesto. Constituye una mayoría sexual promedio en determinadas especies.


Homosexual

La homosexualidad se refiere a la atracción sexual o emocional hacia personas del mismo sexo, ya sean mujeres-mujeres (mujeres homosexuales o lesbianas) u hombres-hombres ( gays).


Bisexual

La bisexualidad hace referencia a las personas que experimentan atracción física o sentimental hacia individuos de los géneros binarios, masculino y femenino.

Pornosexual, ¿un nuevo tipo de orientación sexual?

Homosexuales, heterosexuales, pansexuales… nos suenan. Pero, ¿sabes qué es un pornosexual? Indagamos en otras tendencias sexuales.

El sexo es una de las formas más expresivas de intimidad entre dos personas (o más, depende del caso). Nos desnudamos, física y emocionalmente y nos exponemos tal y como somos. Pero, ¿qué es exactamente un pornosexual?

Partimos del hecho de que el que es pornosexual disfruta con la pornografía por pura gratificación sexual. Pero, ¿cuál es la salvedad? Que su elección de ver pornografía es excluyente; esto es, no existe la posibilidad de una relación sexual en la vida real, sino que se convierte en el único modo en que una persona puede excitarse y alcanzar el orgasmo. Solo se consigue con pornografía.

¿Por qué sucede esto? El empleo del porno para reemplazar el sexo real se convierte en una droga que entumece los deseos de lograr mayor intimidad con alguien, de crear una conexión profunda. Y ya no se necesita, no se busca y no se desea. Es mucho más fácil relacionarse con un ordenador, smartphone o tableta que con una complicada persona de carne y hueso.

La pornosexualidad es, por tanto, un fenómeno emergente en que la orientación sexual del individuo está vinculada solamente a la pornografía.

La pornosexualidad no es una orientación sexual comparable a ser heterosexual o bisexual pues, en este caso, el placer sexual no se deriva de una persona “real“, cara a cara. Cierto es que ver pornografía es una forma útil de explorar y aprender sobre los deseos sexuales, pero la moderación es clave. Demasiado puede sesgar el equilibrio y volver insensible cuerpo y cerebro, escogiendo finalmente la opción del porno como reemplazo del sexo en la vida real.

Puesto que toda su gratificación sexual es la gratificación de uno mismo, nunca han aprendido las clases de habilidades sociales para formar relaciones sanas e íntimas,” explica Lawrence Siegel, sexólogo clínico y consultor de educación sexual en los Institutos Modernos de Terapia Sexual.

El ascenso del porno en la era digital

Un estudio llamado ‘Brain Structure and Functional Connectivity Associated With Pornography Consumption‘ y publicado en la revista JAMA de la Journal of the American Medical Association, concluyó que el 66% de los hombres y el 41% de las mujeres ve porno, sea o no en internet, al menos una vez al mes.

¿Es realmente la pornosexualidad una tendencia sexual o una forma de enmascarar el miedo a las relaciones?

El anonimato que ofrece la red ha contribuido al aumento de más personas que se identifiquen como pornosexuales. Considerando que los hombres son generalmente más propensos a hacer uso del porno, aumenta su probabilidad de identificarse como tales.

La pornosexualidad difiere de otras orientaciones sexuales porque se trata de un comportamiento aprendido, vacío de vínculos de apego y comunicación entre humanos.

Varios estudios han demostrado que el consumo de porno puede afectar al cerebro, alterando su estructura y funcionamiento, y aumentando la probabilidad de adicción a este comportamiento. La producción de dopamina es más activa al ver pornografía. Así, este neurotransmisor surge en respuesta a la anticipación y la expectativa, invitándonos a darnos placer a nosotros mismos mientras consumimos pornografía. Es decir, si se asocia algo previo –por ejemplo, ver porno– con la sensación de placer posterior, la dopamina comienza a fabricarse.

Por otro lado, utilizar la pornografía como única fuente de placer puede disminuir la sensibilidad del centro de recompensa del cerebro, provocando que cuanto más porno se observa, menor sea la actividad en los centros de recompensa del cerebro -y más se necesite-, según un estudio llevado a cabo por investigadores alemanes y publicado en la revista JAMA Psychiatry. De ahí que el cerebro de un adicto al porno sea comparado a menudo con el de un drogadicto o alcohólico.

La forma y el tamaño del rostro revelan tu comportamiento sexual

Hay un tipo de rostro que predispone a un mayor deseo sexual y a estar más abiertos a una infidelidad.

Existe un interés creciente en la comunidad científica por el estudio de la morfología facial. Ahora, un estudio desarrollado por expertos de la Universidad de Nipissing en Ontario (Canadá) y que recoge la revista Archives of Sexual Behavior, concluye que el tamaño y la forma de la cara pueden predecir el deseo sexual y la probabilidad de engañar a la pareja.

Los expertos exponen sus conclusiones en dos estudios separados. En el primero, examinaron a 145 estudiantes universitarios de ascendencia caucásica (el 48% eran hombres) que mantenían una relación sentimental heterosexual en el momento del estudio. Cumplimentaron diversos cuestionarios acerca de su comportamiento sexual y su deseo sexual y se realizaron fotografías de su rostro. También se tomaron medidas de las proporciones de su cara para obtener el índice FWHR (high facial width-to-height ratio), una medida del ancho y largo de la cara.

¿Cómo se mide el índice FWHR?

El ancho se mide por la parte más amplia de la cara, mientras que el largo del rostro se mide desde la parte de arriba de las cejas hasta el labio superior.

El segundo estudio, fue similar al anterior pero con una muestra mayor: 314 participantes, con el fin de ver si podrían replicar los hallazgos en una muestra más amplia, añadiendo a la mezcla preguntas sobre su orientación sexual, las posibilidades de considerar infieles a sus parejas y la orientación sociosexual (inclinación personal hacia el sexo casual).

Ambos estudios llegaron a la misma conclusión: los hombres y las mujeres con mayor índice FWHR (es decir, con rostro más ancho, más cuadrado y más corto), presentaban una mayor libido o deseo sexual que las personas con caras más pequeñas y estrechas. Además, estaban también más abiertas a tener relaciones sexuales casuales y podrían plantearse ser infieles a su respectiva pareja, aunque esto último solo fue asociado a los resultados en los varones, es decir, que los hombres con caras anchas y cuadradas pueden ser más propensos a la infidelidad y sentirse más cómodos con la idea de mantener deseo casual.

Juntos, estos hallazgos sugieren que las características faciales podrían transmitir información importante sobre las motivaciones sexuales humanas“, comenta Steven Arnocky, líder del trabajo.

Hay un creciente interés en la morfología facial, en cómo la forma del rostro humano puede asociarse con ciertas actitudes, comportamientos y rasgos de personalidad

Según los autores, esta es la primera vez que la investigación vincula el FWHR humano con el deseo sexual y la psicología sexual.

Aunque el estudio es puramente observacional y no puede explicar la causalidad, los investigadores apuntan a la testosterona como posible factor responsable de los resultados.

Limitaciones del estudio

La muestra de población era bastante limitada; eligieron a estudiantes universitarios como sujetos del estudio en el supuesto de que el interés sexual es más alto en la edad adulta temprana, pero esta suposición es discutible. En segundo lugar, la medida por la infidelidad era, según los autores, bastante restringida. Apenas dos valores del cuestionario abordaron esta cuestión. Por último, los investigadores sugieren que la investigación futura debe explicar otros factores que pueden influir en el comportamiento sexual, como las creencias conservadoras sobre el sexo o la pasividad sexual.

Referencia: The Facial Width-to-Height Ratio Predicts Sex Drive, Sociosexuality, and Intended Infidelity. Archives of Sexual Behavior 2017

Mitos y verdades del sexo oral

  • El sexo oral suele ser visto como una alternativa segura a la penetración. ¿Es así? La creencia de que se encuentra libre de riesgos está muy extendida entre algunos adultos y adolescentes. Pasamos revista a los mitos y verdades sobre el sexo oral.

El ‘boom‘ del sexo oral
La revolución sexual de los años 60 convirtió en una actividad más común la práctica del sexo oral entre personas de todas las edades. Tanto la fellatio (estimulación oral del pene) como el cunnilingus (estimulación oral de la vagina) solía ser practicado únicamente por una minoría. Ahora, el sexo oral es tan importante como el coito. Su popularidad ha llevado precisamente a que se extiendan ciertos mitos y conceptos erróneos que en realidad podría estar perjudicando nuestra vida sexual.

1. No se puede contraer una infección de transmisión sexual por sexo oral
¿Verdadero o falso? Falso. Se trata de un mito muy extendido entre los adultos más jóvenes, pero lo cierto es que practicar sexo oral sin protección nos pone en riesgo de una contraer una infección de transmisión sexual. El centro de información del VIH, HIV InSite, de la Universidad de California en San Francisco (EE. UU.), indica que si una pareja practica una felación a un hombre, el riesgo aumenta si tiene algún corte en la boca. Dar sexo oral a una mujer también puede aumentar el riesgo de infección si hay sangre menstrual. Aumenta el riesgo si la mujer tiene otra ETS (enfermedad de transmisión sexual) además del VIH. Y aumenta el riesgo si la persona que realiza el sexo oral tiene llagas o cortes en la boca.

2. No se puede contraer la sífilis practicando sexo oral
¿Verdadero o falso? Falso. Podemos contraer infecciones de transmisión sexual a través del sexo oral, y eso incluye también la sífilis (enfermedad sexual causada por la bacteria Treponema pallidum, que provoca úlceras en los órganos sexuales y manchas rojas en el cuerpo). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que un número significativo de casos de sífilis ocurren a través del sexo oral sin protección. El CDC recomienda el uso de preservativos durante el sexo oral para reducir el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

3. Cepillarse los dientes antes del sexo oral puede conducir al VIH
¿Verdadero o falso? Falso. Tener diminutas heridas en la boca tras cepillarse los dientes, y luego practicar sexo oral, no representa ninguna amenaza, pues estas heridas no proporcionan suficiente acceso al torrente sanguíneo. El VIH raramente se transmite a través de la boca, porque la saliva contiene una enzima que previene que el VIH se transmita, según AIDS Vancouver, una organización sin ánimo de lucro destinada a aliviar la vulnerabilidad colectiva al VIH y al SIDA mediante el apoyo, la educación pública y el trato de la comunidad. Así, el riesgo de transmisión del VIH a través del sexo oral es menor que con el sexo anal o vaginal pero, eso sí, el riesgo no es de 0. La web AIDS.Gov, que aúna recursos e información de EE. UU. sobre el VIH y el SIDA, expone si la sangre, el semen, los líquidos vaginales o la leche materna, se pasaran a una pareja sexual no infectada, esa persona contraería el virus.

4. El zumo de piña cambia el sabor del semen
¿Verdadero o falso? Falso. Un nuevo mito, con salvedades. Los líquidos corporales, como el sudor, la saliva, las secreciones vaginales y los líquidos seminales, pueden verse influenciados por la dieta y los hábitos de estilo de vida. Sin embargo, estos resultados no son inmediatos, es decir, beber zumo de piña justo antes de practicar sexo oral no hace que cambie el sabor del semen. Aunque el semen puede estar un poco más concentrado, una dieta sana y equilibrada y mantenerse hidratado puede ayudar a que sea menos picante. Así que por más piña que se coma, el semen jamás tendrá el sabor de una piña colada 😉

5. Las mujeres no pueden tener un orgasmo durante el sexo oral
¿Verdadero o falso? Falso: Un mito popular -aunque quizá no tan extendido- es que las mujeres únicamente pueden tener un orgasmo durante el coito vaginal. Y es más bien al contrario. La verdad es que hasta el 80% de las mujeres tienen dificultades para tener un orgasmo durante la penetración vaginal; sin embargo, sí que son capaces de alcanzar el orgasmo a través de la estimulación manual y oral. Disipar estos mitos del sexo oral nos llevará a tener mejor sexo y más seguro.

6. Los hombres ofrecen tanto sexo oral como reciben, especialmente los hombres mayores
¿Verdadero o falso? Verdadero solo en el último caso. Está muy extendida la creencia popular de que los hombres, especialmente los hombres mayores, ofrecen tanto sexo oral a las mujeres como las mujeres a los hombres. Sin embargo, un estudio publicado en la revista The Journal of Sexual Medicine descubrió que solo el 55% de los hombres en el rango de 20 a 24 años de edad admitió dar sexo oral en el último año, en comparación con el 75% de las mujeres que sí lo hacían. En el rango de edad de 30 a 39 años, el 69% de los hombres ofrecía sexo oral a mujeres en comparación con el 59% de las mujeres. Este patrón sugiere que cuanto más envejeces, más recíproco eres en el sexo oral.

7. Hacer sexo oral puede reducir el riesgo de preeclampsia
¿Verdadero o falso? Verdadero. Las mujeres embarazadas que realizan felaciones a su pareja masculina pueden disminuir su riesgo de preeclampsia. Un estudio publicado en la revista The Journal of Reproductive Immunology encontró en las mujeres una fuerte correlación entre una disminución de la incidencia de preeclampsia y la frecuencia con que una mujer practicaba el sexo oral. Si una mujer tenía relativamente poca exposición al semen del padre, tendría un riesgo más alto de desarrollar preeclampasia. Los investigadores creen que esto ocurre debido al desarrollo de la tolerancia inmunológica vía inserción oral y la absorción gastrointestinal del semen. Esto apoya la idea de que una mayor frecuencia de la práctica sexual con el mismo compañero que a su vez es el padre del futuro bebé, puede disminuir significativamente sus posibilidades de desarrollar preeclampsia.

8. Ingerir semen durante el sexo oral puede aliviar las náuseas del embarazo
¿Verdadero o falso? Verdadero. Las náuseas suelen aparecer durante los primeros meses del embarazo, y estas se pueden remediar con una cucharadita de jengibre o menta. Sin embargo, un artículo escrito por el psicólogo de la Universidad Estatal de Washington Gordon Gallup, sugiere que las mujeres embarazadas que tragan el semen del padre pueden aliviar sus episodios de náuseas matutinas. El cuerpo de la mujer primero rechazará el semen del padre después de la ingestión como una infección y luego reaccionará ante el vómito, según Gallup.

9. El sexo puede disminuir el riesgo de depresión
¿Verdadero o falso? Verdadero. Practicar sexo, incluido el sexo oral, puede mejorar el estado de ánimo, aumentar el afecto y evitar la depresión. Así lo determinó un estudio publicado en la revista Archives of Sexual Behavior, que descubrió que el líquido seminal puede contener propiedades antidepresivas y disminuir significativamente la depresión en las mujeres. Concrétamente, los investigadores concluyeron que no era exactamente el semen, sino la frecuencia de la práctica del sexo en general, lo que hizo que las mujeres se sintieran más felices.

¿Por qué el rojo nos hace sentir más atractivos?

Si quieres sentirte más sexy, ya sabes: Vístete de rojo. Lo dice la ciencia.

El color rojo nos hace sentir más atractivos

Desde el punto de vista de la psicología popular sobre los colores, el rojo es el color más apasionado, el que se usa como señal de alarma y reclamo, pues capta la atención de inmediato. También está vinculado obviamente a la sangre, al amor, a la intimidad y a la alegría, y en el lado negativo, a las malas notas, a los problemas económicos (números rojos), a la guerra, a la violencia o a lo prohibido. El rojo está muy presente en las señales de tráfico, en los semáforos, en los precios de las rebajas y en los alimentos (fruta, carne, especias).

Es el color de la prisa y de la urgencia, de lo inmediato, y también de la atracción sexual. Por eso las prendas de color rojo, no digamos la ropa interior, siempre han tenido un toque especial y una intención seductora, porque elevan la autoestima de quien las lleva. Tiene su explicación científica.

Según un estudio liderado por Anne Berthold, psicóloga de la Universidad de Zúrich, en Suiza, las personas que se visten con tonos rojos, se ven a sí mismas más guapas y atractivas que las que van vestidas de azul. Para llevar a cabo la investigación, publicada en el European Journal of Social Psychology, los científicos pidieron a un grupo de voluntarios que se pusieran una camiseta o azul o roja y que entraran en unos compartimentos equipados con espejos, como los probadores de las tiendas. Luego, les solicitaron que evaluaran su propio atractivo.

Finalmente, les indicaron que se volvieran a calificar, pero en esta ocasión después de hacerse una foto a sí mismos y verse en ella. El resultado fue concluyente: los que iban de rojo se sentían más sexis. Según los autores de la investigación, la razón de este efecto es que este color llama más la atención e indica disponibilidad erótica. Vestirse de rojo indica que estás sexualmente más receptivo que si te pones ropa azul o de otro color. Esto tiene una contrapartida: que lucirlo puede ser contraproducente para los individuos más tímidos, a los que les resulta incómodo llamar la atención ajena.

Otros estudios revelan que la fascinación por el rojo tiene una base objetiva basada en la biología. Un experimento de 2010 llevado a cabo por varias universidades y publicado en el Journal of Experimental Psychology, indicaba que las mujeres vestidas con este color resultaban más seductoras. Para medir la influencia del rojo sobre la atracción sexual, un equipo de psicólogos mostró a un centenar de veinteañeros fotos de mujeres con un nivel de atractivo similar, pero con el marco o en rojo o en blanco.

Este color llama más la atención e indica disponibilidad erótica.
En otras fotos jugaban con el contraste de colores entre el rojo, el gris, el verde y el azul. Finalmente, mostraron imágenes de mujeres cuya camiseta había sido coloreada de rojo o de azul. En todas las circunstancias, las mujeres que aparecían con el marco rojo o usando prendas de ese color fueron consideradas más atractivas y deseables sexualmente por los hombres que las que estaban vestidas o enmarcadas con otros tonos. La explicación tendría su origen en la fisonomía de nuestros ancestros primates.

Por ejemplo, las hembras de los babuinos y los chimpancés se enrojecen a modo de señuelo sexual cuando se acerca la ovulación. De esta forma consiguen atraer a los machos y aumentar su disponibilidad para copular. Algo parecido pasa con nosotros, los seres humanos. Y es que la sexualidad es mucho más primitiva de lo que solemos creer y el rojo ha conservado esa capacidad de atraer.

Las hembras de los babuinos y los chimpancés se enrojecen a modo de señuelo sexual cuando se acerca la ovulación.

¿QUE DICE LA CIENCIA SOBRE LA MASTURBACIÓN?

Si tienes curiosidad por los motivos que la ciencia puede brindarte para disfrutar un poco más de tu tiempo a solas, estás en el lugar adecuado.

Lo primero de todo es que nos hacemos un flaco favor a nosotros mismos si no practicamos la masturbación. A pesar de los vetustos rumores de que la masturbación podía conducir a la infertilidad e incluso a la ceguera (todo falso), la investigación ha demostrado que en realidad tiene muchas cosas buenas que ofrecer.

A un nivel muy básico, la masturbación libera dopamina, un neurotransmisor que activa el “centro de placer” en el cerebro y endorfinas que disminuyen activamente la percepción del dolor.

Para las mujeres, significa que masturbarse realmente puede reducir el dolor de los ciclos menstruales. Además obtendremos un aumento de la hormona prolactina, que nos ayudará a conciliar el sueño por la noche.

Los hombres en particular parecen ser los más beneficiados, con una alta frecuencia de eyaculación asociada a una disminución del riesgo de cáncer de próstata. Los científicos todavía no están seguros de por qué, pero tal vez la eyaculación esté eliminando carcinógenos de la próstata.

Y esta no es la única razón por la que los humanos y otros animales evolucionaron para masturbarse. Puede parecer un desperdicio de esperma y energía, pero los estudios científicos han demostrado que podría ser una estrategia para mejorar la condición física de los espermatozoides al expulsar los más antiguos de forma más regular.

La masturbación es una actividad sexual normal y sana, común entre hombres y mujeres de todas las edades y juega un papel clave en el desarrollo sexual saludable de los individuos. Nos masturbamos por muchas razones, que incluyen placer, disfrute, diversión y liberación de tensión. Algunas personas se masturban solas y otras lo hacen con su pareja u otra persona.

Hoy conocemos curiosidades, beneficios y también desterramos mitos sobre la práctica de la masturbación.

Mitos sobre la masturbación
Hay muchos mitos sobre la masturbación. La mayoría han sido desacreditados varias veces, pero parecen resurgir una y otra vez. La mayoría de las afirmaciones sobre la masturbación no están respaldadas por la ciencia. No podemos ser más claros: no existe evidencia científica que demuestre que la masturbación causa cualquiera de los efectos adversos sugeridos.

La masturbación nunca causará ceguera
La masturbación nunca provocará: ceguera, pelo en las palmas de las manos, impotencia, disfuncion erectil, contracción del pene, curvatura del pene, bajo recuento de espermatozoides, esterilidad, enfermedad mental o debilidad física. Todos estos conforman los mitos más conocidos asociados falsamente a la masturbación.

La masturbación es buena para la pareja
Masturbarse aporta felicidad. Ya sea haciéndolo en soledad o con la persona con la que mantengamos una relación, muchos lo encuentran como una parte agradable de la propia pareja. De hecho, un estudio publicado en la revista Journal of Sex Education and Therapy encontró que las mujeres que se masturbaban tenían matrimonios más felices en comparación con las que no lo hacían.

Efectos secundarios de la masturbación
La masturbación es inofensiva. Algunas personas pueden experimentar irritación o sensibilidad en la piel, pero esto generalmente se pasará en unos pocos días. Como mucho, si los hombres se masturban con frecuencia en un corto espacio de tiempo, pueden experimentar una ligera hinchazón del pene llamada edema. Esta hinchazón generalmente desaparece en un par de días.

Otros posibles efectos secundarios
Algunas personas que temen que la masturbación entre en conflicto con sus creencias religiosas, espirituales o culturales pueden experimentar sentimientos de culpa. Sin embargo, la masturbación no es inmoral ni incorrecta, y el placer propio no es vergonzoso. Hablar sobre estos sentimientos con un profesional de la salud o terapeuta especializado en salud sexual podría ayudar a superar los sentimientos de culpa o vergüenza conectados con la masturbación.

Disminución de la sensibilidad sexual
¿Qué ocurre si nos masturbamos ‘sin control‘? Las técnicas de masturbación agresivas o excesivas pueden conducir a una reducción de la sensibilidad sexual.
Si los hombres suelen practicar un método de masturbación agresivo que implica un agarre demasiado fuerte del pene, pueden experimentar una disminución de la sensación. Para resolver este problema simplemente hay que cambiar la técnica. El tiempo hará lo demás.

Los beneficios de los juguetes en la autoestimulación
La estimulación mejorada, como el uso de un vibrador, puede aumentar la excitación y la función sexual general tanto en hombres como en mujeres.
Diversos estudios han expuesto que las mujeres que usan un vibrador informaron de una mejor función sexual y lubricación, mientras que los hombres experimentaron una mejora en la función eréctil.

Interrupción del ritmo de vida cotidiano
En casos raros, algunas personas pueden masturbarse más de lo que desean hacerlo, lo que puede:
hacer que pierdan el trabajo, la escuela o eventos sociales importantes, interrumpir sus tareas diarias, afectar a sus responsabilidades y relaciones o servir como un escape de los problemas personales o como sustituto de las experiencias de la vida real.
Alguien que piense que podría verse afectado negativamente por su práctica de la masturbación debe hablar con un profesional de la salud. Un médico o consejero puede sugerir terapia de conversación para determinar formas para controlar su comportamiento sexual.
Consultar a un terapeuta sexual también puede ayudar con estrategias de afrontamiento para la masturbación excesiva.

Estadísticas
Según las estadísticas, un 95 % de los hombres sucumben a la autoestimulación frente a un 89 % de mujeres, y de entre ellos, prácticamente la mitad lo hace con periodicidad diaria. El 53 % de las mujeres usa vibrador a la hora de masturbarse, y el 17 % de los hombres, también.

Testosterona
Contra todo pronóstico, se masturban con más frecuencia aquellos que mantienen relaciones sexuales con asiduidad que los que llevan un tiempo sin hacerlo. En los hombres, ello es debido al aumento de la testosterona durante el periodo de actividad sexual, que conduce a una mayor apetencia en general, creando un círculo vicioso (nunca mejor dicho).

Orgasmo
Al contrario de lo que solemos pensar, el orgasmo obtenido en solitario es, salvo en contadas excepciones, más intenso que el procurado en una relación sexual en pareja. En el caso de las mujeres, además, este se alcanza en una media 4 minutos, frente a los 15 y 20 minutos que demora en compañía.

Origen del término
El término “masturbarse” proviene del latín manus turbare, cuyo significado se aproximaría a turbarse o violentarse con la mano, lo que pone en evidencia que el onanismo femenino ha sido siempre subsidiario del masculino, y que carece de un término específico que lo designe, siendo más apropiado el verbo “digiturbarse“.

Enfermedades
La liberación hormonal que sucede a la eyaculación, unida a la liberación de tensión, mejora el estado de ánimo y favorece la relajación, además de prevenir distintas patologías como la diabetes tipo 2. En concreto, la liberación de cortisol refuerza el sistema inmunológico y la de endorfinas en el torrente sanguíneo reduce la depresión.

Disfunciones sexuales
El autoerotismo ayuda a superar barreras psicológicas que conducen a disfunciones sexuales como la anorgasmia y la pérdida de deseo sexual, al proporcionar un mejor conocimiento de la propia anatomía y contribuir a la inhibición de la ansiedad.

Infecciones
Reduce las infecciones o enfermedades del tracto urinario. En el caso de las mujeres, ayuda a que se abra el cuello uterino y libere mucosidad y fluidos cervicales, que suelen albergar bacterias. En el caso de los hombres, ayuda a fortalecer la musculatura, previniendo así la incontinencia y la disfunción eréctil, lo cual se obtiene también a través de las erecciones matutinas.

Dolor menstrual
Ayuda a mitigar el dolor menstrual: las molestias suelen verse reducidas cuando la mujer se masturba antes y después del periodo de sangrado. El onanismo también presenta ventajas de cara al primer parto, ya que al fortalecer la pelvis, procura contracciones más eficaces.

Cáncer
Disminuye el riesgo de padecer tumores prostáticos. Los hombres que practican la masturbación más de cinco veces a la semana entre los 20 y los 50 años tienen menos posibilidades de desarrollar un cáncer, afirmaba un trabajo del Cancer Epidemiology Centre de Melbourne (Australia). Estudios posteriores, sin embargo, señalan que la masturbación frecuente a edades tempranas es precisamente la causa de la aparición de dicha enfermedad, con lo que existe cierta controversia al respecto.

LOS TABUES QUE LIMITAN NUESTRA SEXUALIDAD

Tabú es la conducta que escapa de nuestra capacidad de comprensión y aceptación o conducta señalada como fuera de lo normal: masturbación, homosexualidad, relaciones sexuales durante la menstruación, zoofilia, sadomasoquismo, violaciones, incesto, pornografía y otras actividades de este tipo.

El mito puede ser una idea sin fundamento, como en el caso de las falacias, ya que estas mentiras dichas por algunas personas proliferan, formando así, una creencia sólida socialmente aceptada que muchas veces no tiene ninguna razón alguna. Los tabúes están relacionados, en la mayoría de las ocasiones, con la sexualidad; pero afortunadamente se orienta más bien hacia desviaciones y obsesiones sexuales.

Estos temas provocan silencio en las familias y en la sociedad en general. Sin embargo, mantener los mitos y los tabúes implica seguir viviendo en la ignorancia. Limitar el conocimiento y permitir que éstos subsistan, solo ocasiona que una expresión humana como la sexualidad, que va más allá de la simple genitalidad, sufra distorsiones y desviaciones.


Algunos de los mitos y tabúes son:

  • Las relaciones sexuales durante la menstruación, ya que esto parecería ser sucio, pecaminoso, vergonzoso e incluso inmoral.

  • Tener una vida sexual activa, ya que esto implica que el orificio vaginal se haga más grande o se pierda la capacidad de apretar o contraer la vagina, proporcionando menor placer a la pareja.

  • El sexo durante el embarazo es aún más prohibido por la connotación que tiene la maternidad “pura”, pues se cree que el pene puede dañar al bebé, producir abortos prematuros, lo cual se presenta sólo en casos de embarazo de alto riesgo y cuando el médico indica la suspensión temporal de la actividad sexual y por absurdo que parezca, hay quienes llegan a sentirse por esa tercera presencia en pleno desarrollo; también en esta etapa muchas mujeres se muestran avergonzadas y renuentes a la transformación física que sufre su cuerpo, creando una muralla que impide el acercamiento de la pareja.

La masturbación genera sentimientos de culpa, en la mayoría de los casos por una educación reprimida y moralista, que puede traer problemas de tipo sexual a nivel personal y de pareja. También se cree que por practicar la masturbación puede salir pelos en la mano, causar ceguera y hasta producir acné.

  • En relación al método anticonceptivo DIU, se tiene la creencia que durante la penetración el pene se puede lastimar por este aparato, lo cual es una aberración, pues éste jamás alcanzará la ubicación del DIU.

El tamaño del pene es un mito, pues se cree que entre más grande mayor será la satisfacción sexual que producir en la mujer.

  • El orgasmo se ha asociado exclusivamente a los genitales, tanto al tamaño del pene como al de la vagina sin considerar, que el orgasmo puede presentarse con sólo acariciar o besar a la pareja en cualquier parte del cuerpo, sin llegar necesariamente al coito. Al idealizar el orgasmo con una expectativa muy alta, se limita la capacidad de disfrutar y sentir la sexualidad creyendo que no se ha alcanzado aún el orgasmo.

Las relaciones sexuales de tipo anal y oral sé consideran, generalmente, como depravaciones y fuera de lo normal para muchas personas, pues se piensa que son asquerosas y degeneradas. Se cree que el sexo anal se limita exclusivamente a una actividad homosexual.

  • La homosexualidad también es considerada una perversión por los convencionalismos sociales, religiosos y otros prejuicios, ya que esta práctica sexual es solamente una orientación diferente.

La narratofilia se refiere al gusto por narrar situaciones, fantasías e historias sexuales, con el fin de excitar a la pareja, a veces se utilizan palabras obscenas; esta práctica de ha de ser para muchas personas irrespetuosa y ofensiva, cuando en ocasiones sólo es un juego erótico.

  • La zoofilia se refiere al contacto sexual que tienen hombre y mujeres con animales. También es considerada una perversión degenerada; comúnmente se da en zonas rurales. Esta conducta presupone un afán de curiosidad de experimentar algo diferente o el deseo de desahogarse sexualmente ante la insatisfacción con la pareja; no se descarta la posibilidad de una patología mental ante esta práctica.

  • El incesto es uno de los tabúes más arraigados en casi todas las culturas y especialmente en la occidental. Sin embargo, a pesar del rechazo social que provoca el sexo entre familiares es más frecuente de lo que se quiere admitir. Si existe una diferencia de edad de 5 a 7 años y se manifiesta una agresión física e incluso se engaña con juegos a base de caricias para tener relaciones sexuales, puede considerarse abuso sexual o violación.

  • El objetivo principal de la pornografía radica en proporcionar una fantasía sexual, erotismo y excitación. Para muchas personas este medio resulta depravado, torcido o asqueroso; ya que existen en el mercado diversos tipos de pornografía y en los que muchos de ellos se maneja un contenido absolutamente distorsionado de la sexualidad humana e incluso la convierten en manifestaciones sexuales indignas hacia los más vulnerables: los niños y los adolescentes, atentando contra la libertad, los derechos y la dignidad del ser humano en general. Estos elementos no implican cerrarse a la posibilidad de experimentar nuevas formas de erotismo, a través de la observación de pornografía y de ampliar el conocimiento que se tenga del tema.

Importante:
Los puntos mencionados anteriormente, son puestos a consideración y criterio de cada persona, pues lo tratado en este tema da la libertad y responsabilidad de elegir y decidir, de acuerdo con la pareja, de practicar o no alguno de estos comportamientos. Esta información puede ayudar a aclarar ciertas dudas o creencias que nos han limitado el libre disfrute de la sexualidad y a no expresar el deseo.

12 SECRETOS SOBRE SEXO

1) Más sexo y menos gym: el autor norteamericano Richard Smith escribió dos libros sobre sexo y adelgazamiento. En ambos, desarrolla una teoría que apunta a demostrar que el ejercicio sexual puede reemplazar las ganas de comer y, por lo tanto, colaborar en el mantenimiento de un peso saludable. “Las endorfinas que libera el organismo durante la relación sexual hace que nos olvidemos del estrés y la ansiedad que nos impulsa a ingerir alimentos compulsivamente”, afirma. Claro: todo depende de la duración de la relación, de las posiciones y los movimientos y, cómo no, de la intensidad del encuentro amoroso. En resumen, algunos estudios revelan que tomarse un buen rato para desvestir a la pareja equivale a quemar 120 calorías; que un orgasmo esfuma unas 27 calorías y que con un buen beso desaparecen otras 60. Hay debate al respecto, pero podemos encontrar consenso en este número: durante una relación sexual de veinte minutos se consumen 150 calorías.

2) Las mujeres también disfrutan de la pornografía. Según informa el Internet Filter Review, un tercio de los internautas que visitan los sitios para adultos son mujeres, y suman casi 10 millones por mes las interesadas en estas propuestas. Un estudio llevado a cabo por la revista Glamour, un 87% de las mujeres entre 25 y 39 años disfruta del porno como parte de sus hábitos sexuales. Un dato: más del 70% lo mantiene en secreto.

3) Según una investigación de la Universidad de Texas, son 237 las motivaciones que nos llevan a tener sexo. El departamento de Psicología de esta casa de estudios determinó que tener hijos y aliviar la tensión dejaron de ser las principales razones, y que han crecido otras como “para acercarse a Dios” o “para quemar calorías“. Otras: “para pagar un favor“, “para cambiar el tema de conversación” y hasta “para quitarme el dolor de cabeza“. La conclusión de los investigadores no sorprendió a nadie: las personas tenemos motivaciones sexuales muy complejas.

4) No es verdad que a todo el mundo le interese el sexo. El 10% de la gente es asexual: no se siente atraído por ninguno de los dos sexos. Raro, pero cierto.

5) Los hombres pueden tener una erección completa en 10 segundos, y a veces les basta con mirar un par de segundos algo los estimule. Las mujeres, en cambio, necesitamos otro tipo de estímulos más relacionados con el cerebro, más intelectuales. No nos conforman fácil.

6) Besarse puede no ser tan saludable en ciertos aspectos. En un beso profundo, se intercambian unas 40 mil bacterias. Por suerte, la saliva tiene sustancias desinfectantes. Pero no te sorprendas si un resfriado va y viene.

7) ¿Queréis saber cuál es el récord sexual femenino? A nivel mundial, el Guinnes ubica el tope en 2004: lo obtuvo la porno star estadounidense Lisa Sparxxx, que aseguró haber mantenido relaciones sexuales con 919 hombres. Así, destronó a otra actriz del cine porno Marianna Rokita, que acumulaba 759 varones en su lista.

8) También existe un récord de orgasmos femeninos en una misma mujer en una hora: lo estableció un estudio científico norteamericano y quedó en 134. Ellos no pueden llegar tan lejos: entre los hombres, en el mismo plazo, sólo se pudieron contabilizar 16 (aunque hay por allí algún estudio que asegura que un hombre logró 34). Las mujeres ganan, de todos modos.

9) Los hombres con pareja se masturban más: como tienen más relaciones sexuales, producen más testosterona, lo cual los hace excitarse más. Es un curioso círculo vicioso.

10) Fingir el orgasmo es habitual entre las mujeres. O, al menos, es mucho más frecuente de lo que creemos. Diversos estudios arrojan que al menos el 50% de las mujeres han fingido el orgasmo en algún momento de su vida.

11) En una eyaculación son expulsados unos 100 millones de espermatozoides, que “viajan” a una velocidad de 18 kilómetros por hora, gracias a la fuerza de las contracciones musculares.

12) El sexo es sano, pero hay que cuidar el corazón, porque puede llegar a 180 pulsaciones por minuto durante un orgasmo. Es más: un síntoma sexual puede estar anticipando un problema cardiovascular.

¿Qué es inteligencia sexual?

Este concepto aún poco conocido fue acuñado por los psicólogos Sheree Conrad y Michael Milburn, profesores e investigadores de la Universidad de Massachussets. Según estos autores, la dimensión erótica de cada persona está determinada por su coeficiente de inteligencia sexual que constituye una parte de nuestra capacidad intelectual, tan importante como la inteligencia emocional. Recordamos que la inteligencia emocional (Goleman, 1995) es la capacidad para reconocer, comprender y regular nuestras emociones y las de los demás, por tanto, la inteligencia sexual está íntimamente ligada con este otro tipo de inteligencia.

Según estos autores, una gran cantidad de personas sienten insatisfacción con su vida sexual, cuestión que muchas personas no admiten, y al no reconocerlo no pueden resolverlo. Esto puede ser debido, en muchas ocasiones, a que siguen existiendo una falta de comunicación con la pareja al hablar de nuestros deseos y necesidades sexuales, así como la represión de éstos o la falta de conocimiento o creencias erróneas en torno al sexo.

El buen amante no nace, se hace. Cada uno de nosotros puede desarrollar su inteligencia sexual, la podemos aprender y mejorar, explorando nuestros deseos y necesidades sexuales. Para ello debemos tener presente:

Educación sexual. Es necesario tener un buen conocimiento de la sexualidad en todos sus ámbitos, hacer uso de una información veraz y fiable. Acceder a una buena educación sexual a través de los libros y no sólo a través de las experiencias o de lo que vemos u oímos por ahí, ayuda a combatir los prejuicios, mitos y falsas creencias que podamos tener. Así como también es importante tener una actitud positiva hacia la sexualidad y despojarnos de nuestros tabúes y miedos, ayudándonos a crecer sexualmente.
Conocer nuestro propio sexo. Es importante averiguar qué nos atrae y excita, cuáles son nuestras preferencias, nuestros deseos y necesidades sexuales. En este ámbito, es importante ser sincero con uno mismo, no autoengañarnos y ser conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y emociones que hacen que nuestra vida sexual sea más gratificante para nosotros.
Conexión sexual. Habitualmente el sexo es cosa de dos, por tanto, para tener una vida sexual enriquecedora implica a otras personas. Es importante no ser egoísta, es decir, es necesario conocerse a uno mismo, pero también a nuestra pareja sexual, saber qué le gusta, escucharle, darle importancia a su placer igual que al nuestro,…Por ello hacemos hincapié en la importancia de la comunicación sexual.