COMO MEJORAR LA CANTIDAD Y LA CALIDAD DE LAS RELACIONES SEXUALES

Si eres capaz de mimetizarte en las fantasías que la otra persona se ha fabricado sobre ti has encontrado la fórmula mágica para tener una relación perfecta. Como esto no siempre resulta posible en el mundo real, los expertos aconsejan a las parejas algunos trucos para que su relación sea lo más parecido al idilio.

Y así, con esta idea, la doctora Carmen López Sosa, profesora de Sexología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, anima a buscar en cada uno de nosotros lo que ella llama la ‘hoja de ruta’. O lo que es lo mismo, el camino para encontrar y mejorar tu vida sexual. “Saber qué queremos, qué es lo que nos gusta, lo que nos repele, conocemos nuestro propio cuerpo, los sabores del otro, las fantasías de tu pareja y lo que esperamos de ella y de nosotros mismos. En definitiva, tenemos que atrevernos a sincerarnos sexualmente con nuestra pareja y a solicitar ayuda profesional en caso de que algo no marche bien”, comenta a ELMUNDO.es esta experta, que recientemente expuso este tema en el VII Curso Internacional de Sexualidad y Salud Mental, celebrado en Salamanca.

Verano y parejas
Es cierto, mantiene la especialista, que el verano suele romper la rutina, hay más sol y por tanto disminuye la depresión y se fomenta más el contacto físico. Por ello, no es extraño que se formen nuevas parejas; algunas sólo para el verano y otras más estables. Del mismo modo, asegura, la época estival también puede generar euforias rompedoras, pero hay que dejar claro que las parejas no las rompe el verano.

“Las parejas que ya estaban un poquito desgastadas, ahora suelen pasar juntas 24 horas y si han puesto demasiadas expectativas en las vacaciones, como si fuera una varita mágica que va arreglar su relación, esto puede precipitar un mal final”, explica.

También lo afirma así Esteban Cañamares, psicólogo clínico y sexólogo experto en familia y parejas, quien confirma que pasar más tiempo juntos en vacaciones no soluciona todos los problemas. “El problema no está en la falta de tiempo, sino en otras cosas que hay detrás de la relación. No puedes esperar que las cosas se solucionen solas”, mantiene. Lo importante es afrontar los problemas cara a cara, dialogar y poner las cartas sobre la mesa.

Según algunos estudios, comenta, las rupturas de pareja en verano suponen sólo un ligero aumento en comparación con el resto del año. “El verano representa una cuarta parte de todo el año, y las rupturas en esta estación se cifran aproximadamente en un 33%. No es tanto como se puede pensar”, expone este experto en Psicología.

Consejos prácticos
Ambos expertos enumeran una serie de consejos o recomendaciones prácticos para mejorar la vida de pareja, tanto en el ámbito relacional como en el sexual.

Espaciar las relaciones sexuales va apagando el deseo y hace que cada vez sea más difícil disfrutar.
Hacer planes en común y satisfacer todas aquellas pequeñas o grandes cosas que la pareja desea.
Desarrollar las fantasías de la otra persona (siempre y cuando ambos …

EL RECHAZO AL SEXO

En la mayoría de las ocasiones relacionamos el sexo con la experimentación del placer y sensaciones agradables y satisfactorias. Sin embargo, en algunas personas este sentimientos es diametralmente opuesto. Son los casos de trastorno por aversión al sexo, un tipo disfunción sexual por el cual la persona experimenta una fuerte respuesta de repugnancia o repulsión al sexo en general o a ciertas conductas o prácticas sexuales concretas.

¿Qué es el trastorno por aversión al sexo?
También conocido bajo el diagnóstico de rechazo sexual persistente, el trastorno por aversión al sexo es considerado como un tipo de disfunción sexual en la cual se experimenta una aversión constante o recurrente a cualquier tipo de contacto sexual. Las personas que la sufren manifiestan una clara aversión hacia el sexo, lo que les lleva a evitar los contactos sexuales, sobre todo genitales, con otra persona.

Además, el trastorno por aversión al sexo difiere del resto de trastornos sexuales en que este primero genera repulsión, altos niveles de ansiedad y estados de pánico en la persona, la cual los experimenta ante la posibilidad de cualquier tipo de actividad sexual.

Esta sensación de rechazo puede darse tanto ante la idea de llevar a cabo conductas o relaciones sexuales en general, como ante a prácticas sexuales concretas y específicas como el sexo oral o la masturbación.

La incidencia del trastorno por aversión al sexo es mucho más alta en mujeres que en hombres y suele representar entre el 3 y el 4% de los motivos de consulta en relación con las disfunciones sexuales. Por lo que es considerado como una alteración infrecuente de la conducta sexual.

No obstante, en aquellos casos en los que la aversión al sexo resulta ser muy grave, la persona que lo padece puede llegar hasta el punto de no relacionarse con ninguna persona que pueda suponer una potencial pareja sexual o romper una relación sentimental cuando esta da paso al inicio de las relaciones sexuales.

Tipos de aversión al sexo
Existen diferentes tipos de trastorno por aversión al sexo. Si bien todas tienen en común el sentimiento de rechazo y repugnancia hacia el sexo y las conductas de evitación activa frente a cualquier tipo de contacto sexual, estas difieren en cuanto al momento de aparición y al rango o nivel de afectación.

1. Aversión sexual primaria
Este primer tipo de aversión al sexo hace referencia a aquellos casos en el que la persona ha sentido un rechazo al sexo durante toda su vida. La mayoría de estos casos están muy asociados a víctimas de abusos sexuales durante la infancia.

2. Aversión sexual secundaria
En estos casos la persona ha llegado a vivir su sexualidad sin ningún tipo de dificultad. Sin embargo, a raíz de alguna vivencia o situación esta desarrolla, gradual o repentinamente, dicho trastorno de aversión. Habitualmente este rechazo al sexo aparece en respuesta a una situación de abuso sexual o violación.

3. Aversión generalizada
En este caso la clasificación no se basa en cuándo aparece el trastorno, sino más bien al grado de afectación que este presenta. En la aversión generalizada, la persona experimenta conductas de repugnancia y aversión al sexo independientemente de la pareja o personas con quien las lleve a cabo.

4. Aversión situacional
Por el contrario en la aversión situacional la persona manifiesta el rechazo al sexo con ciertas personas específicas o con su pareja. Este trastorno suele ocasionar numerosos conflictos y dificultades dentro de la relación de pareja de la persona afectada.

¿Qué síntomas manifiesta?
Tal y como se indica en puntos anteriores, la sintomatología principal que aparece en el trastorno por aversión al sexo está relacionada con las sensaciones de repulsión y ansiedad. Estos síntomas aparecen debido a una hiperactivación del sistema nervioso central, el cual da lugar a una serie de cambios y alteraciones físicas como las siguientes:

Aumento de la frecuencia cardíaca.
Aumento de la sudoración.
Tensión muscular.
Crisis de angustia.
Desvanecimientos.
Vértigos o sensación de mareo.
Sensación de asfixia o de falta de aire.
Náuseas y/o vómitos.
En cuanto a los síntomas de tipo conductual, la persona puede llevar a cabo diferentes conductas que tienen como objetivo evitar todo tipo de situaciones o personas con las que exista un riesgo de iniciar algún tipo de contacto sexual.

Estas conductas abarcan desde el abandono de la higiene corporal o la implicación excesiva en cualquier otro tipo de actividades que le permitan tener una excusa para no mantener relaciones sexuales.

Diferencias entre este trastorno de aversión y la fobia al sexo
A pesar de que tanto la sintomatología física como la conductual del trastorno por aversión al sexo sea similar a la de una fobia de tipo sexual, existen diferencias significativas en cuanto a los síntomas cognitivos o sentimientos que la persona experimenta en relación al sexo.

La principal característica distintiva es que mientras que en el trastorno de aversión las emociones están relacionadas con la repulsión y el asco, en la fobia la persona experimenta un miedo excesivo, irracional y persistente ante las conductas sexuales.

Es decir, la aversión al sexo esta asociada a otro tipo de emociones distintas del miedo y suele estar provocada por aspectos concretos de las relaciones sexuales tales como las secreciones o la penetración o por personas concretas. Mientras que la fobia sexual consiste en una experimentación de temor extremo hacia el sexo en general.

¿Cuáles son las causas?
Aunque la principal causa del trastorno de aversión al sexo se encuentra en la manifestación de una actitud negativa hacia este, estas actitudes pueden tener diversos fundamentos u orígenes.

En las aversiones de tipo primario suele existir una base relacionada con una educación sexual deficiente o excesivamente rígida y restrictiva, la cual considera al sexo como un acto nocivo, dañino o pernicioso. En ocasiones, personas educadas en ambientes religiosos muy estrictos pueden haber sido educadas bajo la creencia de que el sexo es algo pecaminoso, impuro o indecente, de ahí el desarrollo de la aversión.

En cuanto a las aversiones secundarias, estas tienden a estar relacionadas con experiencias traumáticas en relación al sexo. Vivencias de abusos sexuales, violaciones o la propia presión que la pareja pueda ejercer para mantener algún tipo de actividad sexual son el germen del trastorno por aversión al sexo de tipo secundario.

¿Existe un tratamiento?
Debido a que se trata de una afección psicológica, las intervenciones cognitivo-conductuales, que incluyen técnicas de desensibilización sistemática, han resultado ser de gran eficacia para el tratamiento del trastorno por aversión al sexo. No obstante, existen otros tratamientos de corte psicodinámico que aunque requieren de más tiempo, también pueden resultar efectivos.

Gracias a estos tratamientos, las personas que sufren de trastorno por aversión al sexo pueden ver cómo sus síntomas disminuyen e incluso remiten por completo, ofreciéndoles la posibilidad de llevar una vida sexual normal.

BRUXISMOS ¿Que hacer si rechinan los dientes al dormir?

RECHINAR LOS DIENTES AL DORMIR (BRUXISMO) Y SU ORIGEN PSICOLÓGICO

¿Qué dice de tu estado mental?
Aunque la causa específica del bruxismo no está clara, los expertos normalmente lo vinculan al estrés, la ansiedad y los problemas de sueño, que son factores que cuando menos exacerban el problema.

El bruxismo en los adolescentes puede ser un signo de que sufren problemas de acoso escolar, según un estudio de Brasil.
En países como Reino Unido los especialistas creen que los casos de bruxismo están aumentando, quizás en un contexto en el que el estilo de vida es cada vez más estresante.

Allí ha sido asociado durante el día a actividades como conducir y hacer tareas del hogar y de bricolaje.

En el caso de los adolescentes, un estudio reciente realizado en Brasil sugiere que el bruxismo puede ser un síntoma de que los niños sufren acoso escolar.

Según los resultados de la investigación, publicada en la revista especializada Oral Rehabilitacion, los niños de 13 a 15 años que experimentan abuso verbal en la escuela tenían una probabilidad de sufrir bruxismo nocturno cuatro veces mayor que otros adolescentes.

Eso dio una prevalencia de un 65% de los estudiantes acosados, frente a una del 17% entre la población estudiantil general.

Según la organización Salud Oral del doctor Carter, tanto los padres como los colegios deberían ser más conscientes de este problema, que también afecta a los adultos estresados y ansiosos.

Consejos para prevenirlo
Los tratamiento aspiran a reducir el dolor, si lo hay, prevenir el daño dental permanente y disminuir la fricción dental.

Muchas veces son las parejas de los pacientes las que descubren el hábito al escuchar el rechinar de los dientes, cuyo ruido puede ser fuerte y desagradable.
Para proteger los dientes con frecuencia se receta el uso de protectores bucales o aparatos (férulas) a la medida.

Pero muchos especialistas también recomiendan cambios en el estilo de vida para sobrellevar mejor el estrés diario y estar más tranquilos.

“Si tu bruxismo está relacionado con el estrés es importante que trates de relajarte y de dormir bien“, recomienda el NHS. Para ello sugiere hacer yoga, usar técnicas de relajación de la respiración, darse un masaje o un baño, leer o escuchar música antes de dormir.

Si eso no funciona hay algunos tratamientos psicológicos que pueden ayudar, como las terapias cognitivo-conductuales, que se centran en el vínculo entre el pensamiento y la conducta.

Existen algunas técnicas que tratan de revertir hábitos, aunque el NHS puntualiza que no hay evidencia científica de que puedan evitar el bruxismo.

En todo caso, controlar el bruxismo durante el día es mucho más fácil que hacerlo durante el sueño, por razones obvias.

Además, según el NHS, reducir el consumo de alcohol y dejar de fumar pueden ayudar a prevenir el bruxismo.

El consumo de drogas recreativas como el éxtasis o la cocaína también puede empeorar el problema.

Por otro lado, en algunas ocasiones el bruxismo puede ser un efecto secundario de algunas medicaciones antidepresivas, pero cualquier cambio en la medicación debe ser consultado antes con el médico.

ES IMPORTANT QUE ELS NENS ES FRUSTRIN ES BO PER AL SEU FUTUR

Ja ho deien -per triplicat- els Stones: no sempre pots obtenir el que vols. Si acceptar aquesta evidència palmària i plantar-li cara ja costa Déu i ajuda si s’és adult i se suposa que madur, el camí de la frustració fa encara més pujada per a un infant, que hi transita sense eines. Tot va com una seda fins que, de sobte, un impediment li barra el pas: alguna cosa no li va o no li surt (al nen, a la nena) ben bé com voldria o com s’esperava, i ja hi som: plors, rebequeries… Frustració. Ràbia.

“La frustració es pot definir com aquell comportament que està bloquejat per algun obstacle”, escriu Joaquim Limonero, professor titular del departament de psicologia bàsica, evolutiva i de l’educació de la UAB i secretari de la Facultat de Psicologia, a ‘Motivació i emoció’ (UOC). “La persona o organisme -continua- no pot aconseguir o accedir al seu objectiu desitjat, cosa que li genera un estat emocional negatiu” que pot anar “des de la confusió, la tensió o la inquietud fins a la irritació i fins i tot l’agressió; i en última instància la desorganització de la conducta”. ¿Els pares actuals permeten als fills que experimentin i resolguin -amb ajuda, s’entén- situacions frustrants? “Els nens i nenes es frustren menys que els adults”, respon Ramon Cladellas, professor agregat i secretari del mateix departament de l’Autònoma. “En general -constata- deixem que els nens es frustrin poc, per no dir molt poc. Tots plegats fem el que calgui per evitar-ho”.

La frustració es pot definir com aquell comportament que està bloquejat per algun obstacle

JOAQUIM LIMONERO – PROFESSOR DE PISCOLOGIA
Si criem la canalla en el món de la piruleta, en una bombolla on tot és fàcil, res els incomoda, cap fita els costa i cap conflicte els fa la punyeta, els privem d’un recurs clau per a l’adultesa: la resiliència. En lloc d’evitar que es frustrin o d’ensenyar-los a no frustrar-se, ensenyem-los, pel seu bé, a frustrar-se (a mantenir el desengany a ratlla, a combatre l’adversitat), i fem-ho sense frustrar-nos. Amb moderació, la frustració els convé; exposem-los-hi, doncs, perquè aprenguin a tolerar-la. Cladellas encoratja els pares: “Hem de capaços de resistir-nos a donar-los tot el que volen o demanen. Ens preocupem massa -diu- pel seu benestar emocional, i això fa que inconscientment no els deixem créixer”.

Ni sempre que sí ni sempre que no
Si cedim a qualsevol demanda -a totes, sempre- no els estem pas aplanant el camí, sinó posant-los bastons a les rodes. “Cal valorar les diferents situacions i anar alternant el sí amb el no”, sosté Ramon Cladellas: “Ni és bo resistir-nos a tot ni complaure’ls en tot”. Així, defensa, aprenen que hi ha coses que poden obtenir i d’altres que no: “Si a tot els diem que no -avisa- els estarem frustrant en excés, mentre que si a tot els diem que sí estem generant uns nens massa consentits”. Però no és fàcil, oi? Per què? “Perquè confonem voler el millor per als nostres fills amb desitjar que tinguin tot el que volen. Costa molt dir que no quan volen alguna cosa i quan sabem perfectament que els altres nens ho tindran”. Ens sentim mals pares, males mares, però estem fent el que toca. “Si cedim davant d’una rebequeria -adverteix Cladellas- el que estarem fent és ensenyar-los que, actuant d’aquesta manera, podran aconseguir tot el que es proposin. No els podem reforçar, sinó tot el contrari”. I remarca: “D’alguna manera hem d’aconseguir extingir aquesta conducta inadequada”.

Els sobreprotegim: “Confonem estimar-los amb procurar que no els falti res, i amb això estem provocant que no valorin res i que pensin que tot es pot aconseguir d’una manera ràpida i sense gens ni mica d’esforç. Fent un símil amb l’ús que fan de les tecnologies, creuen que prement un botó (en aquest cas seria enrabiar-se) poden aconseguir tot el que els envolta”. Per evitar-ho, Cladellas recomana sang freda quan els nanos topin amb un entrebanc i facin cara de pomes agres: “Sé que és difícil i costa -admet-, però davant d’aquest fet hem de ser conseqüents i, si considerem que no se’ls ha de donar el que demanen, cal aguantar com sigui fins que els passi la irritació, i intentar fer-los veure que no és possible tenir-ho tot, tal com els passarà quan siguin més grans”. Això sí: s’ha de fer quan s’hagin calmat, perquè “no serveix de res intentar dialogar amb el nen quan està enfadat, ja que pot més la part emocional que la racional. “Se’ls ha d’anar explicant constantment que no sempre es pot tenir tot el que es vol”.

ELIMINAR NO, CONVIURE-HI
En comptes d’eliminar la seva frustració o el que la causa, els pares hem d’ajudar-los a conviure-hi: “És bo i necessari que els nens es frustrin -assegura el doctor Ramon Cladellas-, ja que és un aprenentatge que cal que adquireixin per ser capaços d’enfrontar-se a totes les situacions desagradables que es trobaran de grans. El que sí que hem d’intentar -matisa-és ensenyar-los a gestionar aquesta frustració, i per això cal que els expliquem que el que els passa en aquest moment és normal, però que no es pot tenir ni desitjar sempre el que es vol; sobretot si això no depèn d’un mateix”.

D’aquest suport parental a la canalla frustrada en dona pistes Miguel Carlos Martínez López, mestre especialista en educació infantil, llicenciat en psicopedagogia i -hi afegeix-“apassionat de la primera infància”. En parla a ‘Com abordar els petits i els grans conflictes quotidians’ (Graó): “Hi ajuda que siguem proactius, no reactius. I, en qualsevol cas, que ens ajustem ràpidament als canvis desenfrenats que els nens viuen durant els seus tres primers anys de vida: creixen, es mouen, tenen necessitat de jugar, no poden esperar gaire, els agrada posar-se a prova… També hem d’entendre -matisa l’educador- que hi ha d’haver un equilibri entre les seves necessitats i les exigències que els fem. No els podem tenir tota una tarda de pluja a casa i esperar que s’hi conformin. I tenir criteri: “És important el temps, la disponibilitat, el gaudi compartit d’experiències de tot tipus, o el joc. No és gens important la majoria de les coses que es compren”.

Davant la frustració dels fills cal que pares i mares siguin proactius, no reactius

Com sempre, no ens podem refiar de cap fórmula infal·lible: cada nen és un món. Si s’enfada perquè alguna cosa l’empipa reaccionem-hi segons la seva edat i, sobretot, el seu tarannà. El pedagog diu: “Ens trobarem amb nens més difícils (fins i tot si hem tingut tota la cura del món en la seva criança, fins i tot si amb un altre fill tot ha sigut fàcil) que necessitaran més temps i més implicació perquè siguin capaços de batallar amb la frustració. Nens més irritables amb qui caldrà provar tractes, claredat en els missatges, visualització de les conseqüències i una gran coherència pel que fa a normes i comportaments acceptables”. La frustració els (i ens) posarà a prova.

La frustració i -ai!- el seu esclat: les rabioles, marraneries o -ep- criaturades: “Les rebequeries són un cas específic d’una etapa molt concreta. El nen -aclareix Martínez López- se sent impotent i ens mostra el seu desconcert. Resulta fàcil entendre que no hem de permetre que es facin mal o que en facin als altres, i, en el moment més descontrolat, la nostra intervenció s’ha de limitar a evitar aquest mal”. “Serà difícil que ens escoltin i que ens entenguin, així que tranquil·litat -aconsella-. I, quan les aigües tornin al seu curs, parlar dels sentiments de l’un i de l’altre, de les raons, de com demanar, de com buscar alternatives”.

Quan es tracta de nens molt petits, funciona la distracció si estan disposats a canviar el seu focus d’interès; es pot provar. Amb un nen de quatre anys que manté rebequeries de manera reiterada, amb temps molt llargs d’enuig, segurament hem de pensar a demanar ajuda. I, amb el temps i una canya, aprendran que, com dirien els Stones, si ho proves, de vegades, obtens el que necessites.

Preparats per als fracassos de debò
Miguel Carlos Martínez: “L’expressió acceptar la frustració sona a una actitud passiva. Seria millor acostar-s’hi com una conquesta, com la capacitat de fer front a la infelicitat i de posar en pràctica estratègies per conviure-hi”. N’aprenen a poc a poc: “En la primera etapa de la vida la frustració es construeix des de fora, des del cuidador principal, que busca com fer front al malestar expressat a través del plor”. Segon pas: “Gradualment i segons es construeix l’autonomia, el llenguatge oral i la confiança en el món, el nen aprèn a esperar… una mica”. Però venen revolts: “Hi ha el moment de «Ho vull ara», amb rebequeries amb les quals el nen posa a prova els límits del món. És el moment que comenci a entendre que les coses es fan d’una manera i que hi ha una raó”. I la lluita, per fi, culmina: “En la majoria dels casos, els nens disposaran de l’estructura emocional i de les habilitats necessàries per fer front a les petites frustracions del dia a dia”.

EL bullying INFANTIL DEJA SECUELAS EN EL ADULTO?

Las estadísticas de ocurrencia de bullying a nivel mundial son alarmantes. Solo en los Estados Unidos, el Departamento de Justicia (2013) reportó que un aproximado de 160 mil niños al día decide no ir a la escuela por miedo a ser acosados física o verbalmente por sus compañeros.

El acoso escolar o bullying infantil puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar, afectando principalmente a los grupos minoritarios (estudiantes de color o con discapacidad física, homosexuales o transgénero, por ejemplo).

Además, el bullying cibernético o cyberbullying se ha afianzado en años recientes como un medio remoto para ejercer acoso escolar sobre un porcentaje importante de la población escolar, el Centro para Control de las Enfermedades (2015) reportó que un 15,5% de los estudiantes de secundaria era acosado de forma cibernética en algún punto de su vida académica, mientras que un 20,2% sufría de acoso presencial.

Los efectos a corto y mediano plazo del bullying incluyen principalmente ansiedad, depresión, baja autoestima y, potencialmente, ideación e intento suicida. En este aspecto, y aunque el Centro para Control de las Enfermedades (2014) asegura que el suicidio no es una respuesta natural ante el acoso y que el comportamiento suicida podría darse en realidad por efecto de imitación entre los estudiantes, no es un secreto la existencia de un vínculo tangible entre los resultados directos del bullying (depresión crónica, por ejemplo) y una tendencia suicida.

De hecho, un estudio realizado por Gini y Espelage (2014) sugiere que los estudiantes en estado de victimización por bullying son 2.2 veces más propensos a la ideación suicida y 2.6 veces más a los intentos de suicidio.

UN APROXIMADO DE 160 MIL NIÑOS AL DÍA DECIDE NO IR A LA ESCUELA POR MIEDO A SER ACOSADOS FÍSICA O VERBALMENTE POR SUS COMPAÑEROS

Efectos del bullying durante la adultez
Pero ¿qué ocurre con los niños que han sufrido acoso durante la infancia una vez llegada la adultez?

El bullying durante la infancia podría conducir a efectos negativos perdurables, como una mayor prevalencia de factores de riesgo psicosociales para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares durante la adultez.

De acuerdo con un artículo publicado en Psychological Science, diario de la Asociación de Ciencia Psicológica, ser víctima de bullying se relaciona directamente con un incremento en la tendencia de hábitos de vida poco saludables, problemas financieros en la etapa adulta, un menor optimismo en relación con el futuro dos décadas después de la experiencia de bullying y una percepción subjetiva de ser tratado de forma menos justa por los demás.

De acuerdo con los autores del estudio, los efectos a largo plazo del bullying son un asunto importante para definir, ya que la mayoría de los estudios se basan en las derivaciones sobre la salud mental de los afectados pero no en el impacto potencial, los efectos sobre la salud física y los factores de riesgo psicosociales que el acoso desencadena.

Investigaciones previas habían vinculado la experiencia del bullying durante la infancia con factores de riesgo en la etapa adulta, como hostilidad y problemas de ira, así como el impacto de estos sobre la salud física en relación con el desarrollo de enfermedades cardíacas y problemas de presión arterial. No obstante, los expertos concuerdan en que el bullying deriva en un conjunto de consecuencias perjudiciales que afecta todo el grupo de interacciones sociales del individuo, poniéndolo en riesgo de sufrir más adelante los efectos negativos de una sobrecarga de estrés.

¿Y qué pasa con los acosadores?
Un aspecto importante a destacar del estudio es que no solo se identificaron consecuencias negativas para las víctimas de acoso, sino también para los perpetradores.

Los acosadores o bullies resultaron mostrar un comportamiento agresivo 20 años después de la experiencia de bullying, así como un mayor consumo de tabaco y marihuana.

Para los investigadores, esto se debe a que el acoso implica una serie de situaciones estresantes tanto para las víctimas como para quienes lo ejercen, de modo que ambas partes podrían hallarse con los años en un mayor riesgo de padecer problemas de salud física y mental relacionados con el estrés.

Fuente: Psychcentral; Association for Psychological Science

DUDAS SOBRE LA EFICACIA DEL ÚLTIMO ANTIDEPRESIVO QUE HA APARECIDO EN EL MERCADO

En ocasiones he comentado la importancia que tiene la evaluación independiente de medicamentos. El trabajo que hace, por ejemplo, el Comité de evaluación de nuevos medicamentos del Servicio Navarro de Salud es encomiable. En una nueva entrega nos cuentan toda la verdad sobre el fármaco antidepresivo Brintellix (vortioxetina) del laboratorio Lundbeck.

Brintellix está indicado para el tratamiento de episodios de depresión mayor en adultos, como nos indica su ficha técnica. Lo que han hecho los profesionales de citado Comité de evaluación es revisar los ensayos clínicos en los que se basó el laboratorio para documentar la eficacia y seguridad del medicamento y que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) diera su visto bueno para su venta en el mercado.

Brintellix: Las conclusiones no son buenas pues no existe comparación directa frente a otros antidepresivos para ver si este es mejor. No hay pruebas de igual o mayor eficacia de Brintellix con respecto a otros fármacos antidepresivos.

Incluso algunos estudios sugieren que la eficacia es algo menor que duloxetina y venlafaxina, otros principios activos utilizados para la depresión.

Sobre el perfil de seguridad, a excepción de las náuseas que puede provocar, es similar a otros ISRS o Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los medicamentos más usados para trastornos depresivos. Pero faltan datos a largo plazo. Además, este fármaco, no siempre ha resultado más eficaz que el placebo. Vaya, que es poco eficaz.

Los ISRS -comentan estos expertos- son los antidepresivos con mayor evidencia (pruebas científicas) y mejor balance riesgo/beneficio, por lo que deberán considerarse la primera elección de tratamiento”.

Pero ya vemos que ellos mismos consideran que esta de Brintellix no es la mejor opción. De hecho en la calificación que le dan destacan:

“No supone avance terapéutico”.

Es decir, Brintellix es otro fármaco de los considerados me too, yo también, fármacos que son copias de otros ya existentes y exitosos económicamente, medicamentos que no aportan nada nuevo y que sin embargo gozan de patente como si lo fueran, un fraude científico.

Brintellix es un antidepresivo con evidencia científica limitada, sin beneficio demostrado sobre otros fármacos de su ámbito y de coste superior. De hecho es el segundo más caro de los estudiados. Todo un pelotazo económico con forma de tratamiento médico.

Para colmo en el apartado de Advertencias y precauciones podemos leer:

Suspender el tratamiento si hay evidencia de ideación suicida, signos o síntomas de síndrome serotoninérgico o neuroléptico maligno, convulsiones o epilepsia inestable y fases maníacas. Precaución en pacientes con trastornos hemorrágicos o tratamiento anticoagulante o antiagregante y en pacientes en riesgo de hiponatremia (edad avanzada, cirrosis hepática o tratados simultáneamente con medicamentos que causan hiponatremia) y considerar interrumpir el tratamiento en hiponatremia sintomática.

No observó efecto clínicamente significativo de incremento del intervalo QT pero a dosis de 40 mg /día de vortioxetina mostró tendencia a incrementarlo. Se requiere precaución especialmente al iniciar el tratamiento o cambiar de dosis”.

A quien le haya llamado la tención lo de la ideación suicida ha de leer el post titulado Descubierto el fraude con el fármaco antidepresivo paroxetina que incita al suicidio, en el que contamos un secreto a voces pues desde hace años se sabe que los fármacos antidepresivos pueden incitar al suicido en quienes los consumen.

Un análisis del ensayo clínico en el que se basó el fabricante, GlaxoSmithKline (GSK), para justificar la receta de paroxetina (Paxil, Seroxat) a niños y jóvenes, revela que es inefectivo y además puede conducir a la muerte. Britellix no es mejor y además es más caro, sumando también sus posibles daños.


¿Hasta cuando van a permitir las autoridades sanitarias que nos vendan como “nuevos” fármacos que NO aportan nada nuevo con respecto a los ya existentes en su grupo y que además son más caros, ofreciendo a su vez los mismos peligros para la salud?

Consejos sobre cómo hablar con seguridad ante cualquier persona

Varios consejos para no mantener un rol de sumisión en todas las conversaciones.


Una simple conversación es más compleja de lo que puede parecer en un primer momento.

Por un lado, hay que tener en cuenta lo que se dice, dado que no siempre es fácil traducir los pensamientos en palabras, y por el otro, hay que atender a cómo reacciona la otra persona, qué dice y qué ideas y mensajes entraña su discurso. Todo esto ocurre a la vez, en tiempo real, y hay que combinarlo con la influencia decisiva del lenguaje no verbal, capaz de hacer que nuestras palabras tengan un significado totalmente diferente dependiendo del contexto.

Esto hace que algunas personas sean propensas a dudar y a mostrar inseguridad al dialogar con los demás. En estos casos, siempre vienen bien algunos consejos acerca de cómo hablar con más seguridad.

Hablar con seguridad: 5 consejos muy útiles


En primer lugar, hay que tener en cuenta que adoptar un estilo comunicativo que exprese una mayor seguridad es una tarea que involucra muchas funciones psicológicas. Esto hace que no exista una solución mágica para pasar a irradiar carisma de la noche a la mañana. Sin embargo, con un poco de práctica y constancia, sí es posible notar cambios muy significativos en la manera en la que nos expresamos… y también en la manera en la que las personas con las que hablamos reaccionan ante nosotros.

Así pues, para hablar con más seguridad delante de todo tipo de personas es necesario un verdadero entrenamiento, lo cual implica que limitarse a leer y a interiorizar ideas y conceptos no sirve de mucho. Los consejos que leerás a continuación tienen que ser llevados a la práctica, salir de la teoría, para que te ayuden en tus relaciones sociales. Dicho esto, pasemos a los consejos.


1. Entrena el contacto visual
El simple hecho de evitar el contacto visual nos predispone a adoptar un rol de sumisión y a dejar que sea la otra persona la que lleve las riendas de la conversación. Por eso, es bueno que al principio te centres en la tarea de evitar esos momentos en los que la mirada va deambulando de un lado a otro con tal de no encontrarse con la de la persona que se tiene enfrente.

Sin embargo, el truco no está en clavar la mirada en las pupilas de nuestro interlocutor de manera obsesiva, sino simplemente en prestar atención a los momentos en los que se produzca esta “desconexión” para poder corregirlos o, al menos, controlarlos. Este último matiz es importante, porque no es necesario mantener el contacto visual de manera ininterrumpida de forma rígida, aunque este debe predominar.

Cuando notes que estás mirando al otro de un modo demasiado “artificial” y poco natural, simplemente amplía tu radio de atención visual y mira no a sus ojos sino a su cara en su conjunto; de esa manera, aunque no te des cuenta, el cruce de miradas será mucho más espontáneo.


2. Proyecta tu voz
Es mejor realizar este ejercicio a solas, para que después, a la hora de aplicarlo a las conversaciones reales, solo sea necesario modular el tono, dado que ya se habría aprendido buena parte de este patrón de movimientos de los músculos bucales y del cuello.

Para ello, es bueno combinar el ensayo a solas con la visualización imaginada. Cierra los ojos, imagínate un contexto real de conversación, y modula tu voz hasta que cobre una cualidad que exprese asertividad y seguridad en uno mismo. Cuanto más vívida sea la escena, mejor.


3. Mejora tu articulación al hablar
Hay personas en las que la inseguridad a la hora de hablar se debe a pequeños defectos en el habla. Al notarlos, se intenta enmascararlos hablando bajo y manteniendo un perfil discreto en general. Si es tu caso y crees que esos defectos son muy pronunciados, puedes valorar acudir a un logopeda. Si crees que no son muy pronunciados, merece la pena practicar por tu cuenta.

Esta es otra tarea que puedes realizar a solas. Para ello, al principio deberás hacer “calentamiento” de los músculos de la boca, para después ir hablando en un monólogo improvisado, atendiendo a los pequeños errores de pronunciación. Recuerda las palabras en las que has fallado e intenta reproducir de manera aproximada la frase en la que estaban incluidas hasta pronunciarla bien. Esta tarea puede ser aburrida, pero el hecho de corregir la articulación ayuda a evitar la inseguridad.

Por otro lado, ten en cuenta que todo el mundo se equivoca con relativa frecuencia a la hora de hablar. Por eso, no te obsesiones con esos errores si crees que su frecuencia de aparición es comparable a la del resto de personas; de hecho, los interlocutores tienden a no prestarles atención y a “rellenar” automáticamente el vacío de significados que en teoría deberían producir esas imperfecciones.


4. Distánciate de la situación
Prácticamente todas las personas tenemos la capacidad de distanciarnos de las experiencias que vivimos en el aquí y ahora. Esto significa que hacemos una ligera desconexión emocional con respecto a lo que está ocurriendo. Es algo parecido a lo que ocurre con la desrealización, un fenómeno psicológico por el cual tenemos la sensación de que el lugar en el que estamos, algunas personas o seres vivos, o el contexto en general, son partes de un decorado, algo que no significa demasiado.

Así pues, cuando notes que en una conversación puedes llegar a mostrar un grado significativo de inseguridad, trata de distanciarte, asumiendo que la persona que habla contigo, si bien no deja de ser humana, no es tan importante a pesar de todo, ni indispensable para que sigas viviendo. Sus opiniones sobre ti tienen una importancia muy relativa, y además tiene una percepción muy limitada e imperfecta acerca de quién eres. Se trata de un ejercicio que también es común en el mundo de los actores y actrices, en el que se combate el miedo a hacer el ridículo.


5. Trabaja tu autoestima
Si quieres ir más allá del problema concreto de la inseguridad al hablar, es bueno que trabajes por mejorar tu autoestima. Para ello hay diferentes métodos, si bien ir al psicólogo te puede ayudar mucho a la hora de plantear programas de entrenamiento y modificación de creencias, realizar un seguimiento de tu progreso y controlar los problemas que puedan surgir.



 

ANOREXIA Y BULIMIA: ¿COMO PUEDEN AYUDAR LOS FAMILIARES ?

En el abordaje de los TCA, dada la complejidad y multiplicidad de factores implicados, se requiere de un abordaje complejo, llevado a cabo por equipos interdisciplinarios en los cuales participan diversos profesionales: Psicólogos, psiquiatras, coordinadores de talleres, médicos nutricionistas y acompañantes terapéuticos. Esta modalidad de abordaje implica que, si bien el equipo se constituye por diversos profesionales, los mismos conforman un todo, debiéndose establecer conjuntamente objetivos desde el inicio del proceso, y trabajar e intervenir en pos de su cumplimiento (Tolosa & Ferraris Mukdise, 2016). Siguiendo a los autores, cada uno de los integrantes, aportará e informará a los demás acerca de posibles avances, mejoras, recaídas o cualquier otra conducta relevante, de manera que se lleven a cabo las modificaciones necesarias en el diseño y se fijen los objetivos de manera secuencial. Los mismos, serán establecidos luego de que el equipo haya tomado “conjuntamente” una decisión con respecto a cómo se continuará el tratamiento. Se requiere que el equipo mantenga COORDINACIÓN, COMUNICACIÓN Y COMPLEMENTARIEDAD a lo largo del proceso, persiguiendo objetivos comunes y privilegiando reuniones de equipo de las que el AT formará parte substancial.

El modelo cognitivo propone que el cambio que se busca en todo plan terapéutico deberá ocurrir en los procesos cognitivos. Tolosa (2015), basado en las conceptualizaciones de Fernández Álvarez (2008), establece que estos procesos son mecanismos representacionales involucrados en la perturbación y en la generación de alternativas en el sistema de procesamiento de las experiencias vividas. En lo que respecta a la denominación “integrativo”, se concibe que el abordaje terapéutico debe estar basado en principios generales, donde la organización de los diseños de intervención no se ajustan a un cuerpo teórico hermético, sino que se sostienen en hipótesis que atienden al conjunto de variables genéricas que componen la demanda y que pueden adaptarse de forma particular a cada paciente (Tolosa, 2015).

Los principios generales de intervención del proceso relacional terapéutico entre el AT y el paciente en el abordaje de los trastornos de la conducta alimentaria refieren a:

1) Alianza Terapéutica: teniendo en cuenta las características generales de estos pacientes (elevada egosintonía, reactancia, escasa motivación y disponibilidad para el cambio) el trabajo en la conformación de la alianza es una de las tareas esenciales para que se pueda sostener el plan de intervención.

2) Estilo personal del AT: alude a los rasgos, actitudes y disposiciones que influirán significativamente en el vínculo terapéutico, es por ello que se deberá evaluar si se ajustan a las demandas de los pacientes con TCA. Tolosa (2016) se encuentra desarrollando un cuestionario denominado EPAT (Estilo Personal del Acompañante Terapéutico) en el que incluye la Función Contextual, la cual se refiere a las acciones que ejecuta el AT en relación al contexto significativo de la persona que asiste. El AT, debe valerse del registro de los factores regulares como irregulares del ambiente, ya que, de esa forma puede brindar información valiosa al dispositivo terapéutico para futuras intervenciones y/o modificaciones. El AT tiene como tarea focalizarse en los aspectos expansivos de quien padece TCA, como lo son las reglas y exigencias del contexto, con el objetivo de apreciar las estrategias y estilos de afrontamiento a la alimentación, las respuestas a estímulos facilitadores y el empleo del lenguaje organizador en relación a la imagen corporal. El registro diario de alimentación que llevará a cabo el AT, será clave en el proceso terapéutico. A partir de él, quien dirige el proceso tendrá conocimiento de las conductas que los pacientes pueden estar ejecutando en su contexto cotidiano y omitiendo de comunicarlo en sesión, o bien, pueden no estarlas registrando.

EL ABORDAJE TERAPÉUTICO DEBE ESTAR BASADO EN PRINCIPIOS GENERALES, DONDE LA ORGANIZACIÓN DE LOS DISEÑOS DE INTERVENCIÓN NO SE AJUSTAN A UN CUERPO TEÓRICO HERMÉTICO

3) Teoría de la Mente: alude a un proceso cognitivo que permite a las personas ser capaces de predecir estados mentales de uno mismo y de los demás, lo que permite anticipar y modificar comportamientos propios y ajenos. En este sentido, el AT deberá identificar y predecir las características de los procesos atribucionales de las personas que padecen TCA, detectando el sistema de inferencias y predicciones erróneas acerca de la figura, peso y comida, que se conformarán como la tríada nuclear de la intervención.

4) Modelo Transteórico del Cambio: la meta común y el dilema a desentrañar de todo dispositivo terapéutico, y de la función del AT en especial, es la búsqueda de un cambio en la persona que se asiste. De esta forma, cobra gran relevancia las investigaciones aportadas por Prochaska y DiClemente (1982) quienes consideraron que el cambio no ocurre de manera bidireccional, sino que las personas atraviesan por un conjunto de estadios sucesivos de disposición para el proceso de cambio, que determinan las posibilidades de que éste ocurra o no.

5) La entrevista motivacional: Miller y Rollnick (1999) señalan que las personas se encuentran atrapadas por la ambivalencia, lo cual se debe resolver para continuar en el camino del cambio. Si bien el AT trabajará incentivando y guiando al paciente en la ejecución de las tareas cotidianas, lo hará con un estilo persuasivo, siendo este último quien debe exponerse y ejecutarlas, asumiendo que es el responsable de lograr los objetivos a corto y largo plazo que se han propuesto en el plan terapéutico, como así también de mantenerlos y sostenerlos en el tiempo. Es decir, que se pretende que el paciente adopte un rol activo en su tratamiento, siendo él quien tenga el papel protagónico. Por ejemplo: el AT acompañará al paciente en los momentos críticos del día en los cuales atraviese por altos montos de ansiedad debido a la exposición a la comida brindando recursos de afrontamiento activos, pero evitará adoptar un rol dogmático o autoritario sobre cómo la persona debe afrontar dicha experiencia. De esta manera, es importante que el AT genere un atmósfera positiva para el cambio, validando el esfuerzo del paciente por lograr los objetivos.

SERÁ QUIEN SE ENCARGUE DE QUE EL PACIENTE PONGA EN PRÁCTICA LOS PRINCIPIOS Y HERRAMIENTAS ADQUIRIDAS EN LAS SESIONES, DE MANERA QUE LOGRE LA HABITUACIÓN Y APRENDIZAJE EN SU CONTEXTO COTIDIANO

Discutir en qué momento es oportuna la inclusión de AT en el dispositivo, se evaluará según la gravedad del caso. Se deberá preparar al paciente, debido a que no suelen aceptar el trabajo con AT, al ser visto como un agente intrusivo que obligará al paciente a alimentarse (Tolosa & Ferraris Mukdise, 2016). Una vez aceptada su inclusión, se convierte en un facilitador del proceso que interviene en espacios más próximos al paciente, operando como un alojador de las dolencias y ayudando a la detección de dificultades, posibilitando el sostenimiento del tratamiento con mayor facilidad. Se debe buscar la vía de acceso más permeable, siendo la primera fase (reducción y mejoría de la conducta sintomática y normalización de los hábitos de alimentación), en la cual se hace sumamente necesaria su inclusión y se pretende que acompañe y haga un seguimiento regular y constante de las conductas, emociones y pensamientos de los pacientes. Asimismo, hará énfasis en la generación de habilidades para la resolución de problemas y en el entrenamiento de habilidades sociales y de comunicación, fuera del contexto de la sesión terapéutica. Será quien se encargue de que el paciente ponga en práctica los principios y herramientas adquiridas en las sesiones, de manera que logre la habituación y aprendizaje en su contexto cotidiano.

LA MAYORIA DE LAS DEPRESIONES NO ESTAN TRATADAS CORRECTAMENTE

Más de 350 millones de personas sufre de depresión en todo el mundo y según la OMS, esta será la principal causa de discapacidad para el año 2020. Los datos son preocupantes, muy preocupantes.

Pero todavía falta lo peor: Un nuevo estudio de The British Journal of Psychiatry demuestra que la mayoría de los pacientes con depresión no recibe los tratamientos adecuados o no recibe ningún tipo de tratamiento. Sus datos se obtuvieron de una muestra de 50.000 sujetos provenientes de 21 países:

Brazil. Bulgaria. Colombia. Iraq. Líbano. México. Nigeria. China. Rumania. Argentina. Bélgica. Francia. Alemania. Israel. Italia. Japón. Holanda. Portugal. España. Estados Unidos.

El 4.6% del total de los sujetos cumplió con los criterios diagnóstico del Trastorno Depresivo Mayor. De ese grupo diagnosticado, el 56.7% reportó que necesitaba tratamiento; el 71% de ellos había visitado al menos una vez a un médico y de aquellos que reciban tratamiento sólo el 41% recibió tratamientos que cumplieran con estándares mínimos.

Necesitamos ofrecer tratamientos adecuados

Los números constatan que no se están haciendo las cosas bien. Falta mayor compromiso de los gobiernos e inversión en planes de intervención y prevención. Pero la critica también va para los profesionales de la salud mental. Hoy en día existen tratamientos psicológicos que han demostrado ser eficaces para tratar la depresión, pero, lamentablemente, esos tratamientos son dejados de lado por los profesionales que eligen ofrecer otros tratamientos que se ajustan más a sus preferencias y no a la evidencia.

Según los autores del estudio, no ofrecer tratamientos con evidencia generan dos problemas: no sólo se pone en riesgo la vida de las personas, sino que además se reduce la probabilidad de que las personas busquen la ayuda psicológica debido a la pobre reputación que tienen esos tratamientos de eficacia cuestionable. Y tiene mucho sentido, si los pacientes van donde los profesionales de salud mental y no ven mejorías entonces no van a volver.

Recomendado: Enfocarse en las Creencias Centrales negativas de la depresión quizás no sea la mejor opción
Graham Thornicrof, director de la investigación añade una razón no sólo científica sino también moral:

“Proveer tratamientos a la escala requerida para tratar a todas las personas con depresión es crucial, no solo para reducir la discapacidad y la muerte por suicidio, sino también desde una perspectiva moral y humana y para ayudar a las personas a ser miembros productivos de la sociedad.”

LE DIGO LA VERDAD O ME CALLO PARA QUE NO SUFRA

Decir siempre la verdad” es un mantra que escuchamos a menudo y que incluso nos repetimos a nosotros mismos. Sin duda, es importante expresar nuestros sentimientos, ideas y percepciones pero, ¿qué sucede cuando esas opiniones causan desavenencias en las relaciones? ¿Cómo mantenerte fiel a ti mismo y ser auténtico sin dañar las relaciones con los demás? ¿Cómo proteger las relaciones sin vivir en un clima de deshonestidad?

Cuando “decir las cosas como son” hiere a los demás

Hablar sin pelos en la lengua puede ser catártico e incluso genera una sensación de empoderamiento. Es agradable expresar nuestros sentimientos, necesidades e ideas. Es un alivio decir lo que sentimos sin tener que preocuparnos por cómo nuestras palabras impactan sobre los demás.
Sin embargo, en ciertos momentos podemos llegar a adoptar una actitud narcisista que nos impide darnos cuenta de cómo nuestra verdad afecta a quienes nos rodean. De hecho, incluso nos enorgullecemos de “decir las cosas como son”, aunque en realidad las decimos como creemos que deben ser, sin tener en cuenta las consecuencias de nuestras palabras.

Sin embargo, debemos tener cuidado de no entrar en esa zona de peligro donde la autoexpresión se desboca y termina siendo tóxica, tanto para los demás como para nosotros mismos. En esa zona de peligro la verdad se convierte en una espada con la cual herimos al otro.

La teoría del apego indica que necesitamos un mínimo de seguridad para mantener relaciones satisfactorias. No basta simplemente con establecer un vínculo emocional, la relación debe transmitirnos seguridad y confianza, debemos sentir que la otra persona valida nuestras emociones, lo cual significa que debemos sentirnos comprendidos y aceptados. También significa que la otra persona no nos debe mentir ya que de esa forma perderíamos toda la confianza y la relación se resquebrajaría. Es necesario encontrar un punto medio, que se halla en la autenticidad asertiva.

Autenticidad asertiva: Hablar desde el corazón sin dañar las relaciones

La idea de decir la verdad, cueste lo que cueste y duela a quien le duela, en el fondo encierra cierto grado de rigidez mental. Implica asumir que existe una verdad absoluta y que los otros puntos de vista, ideas o creencias son erróneas. Quienes asumen esta actitud no comprenden que existe un tercer camino: se puede ser auténticos y a la misma vez empáticos.

De hecho, en la misma medida en que alimentemos nuestra Inteligencia Emocional, aumentará nuestra capacidad para expresarnos con autenticidad sin herir a los demás ni dañar nuestras relaciones. Eso significa que podemos desarrollar la habilidad de expresar nuestros sentimientos y opiniones de manera genuina, respetando a su vez los sentimientos y opiniones de los demás.

En este sentido, John Gottman, uno de los mayores estudiosos de las relaciones intepersonales y de pareja, descubrió que el factor que predice el éxito y la duración de cualquier tipo de relación es el nivel de conciencia sobre cómo nuestras actitudes y comportamientos afectan a los demás.

Ser conscientes del poder de nuestras palabras puede ayudarnos a detenernos antes de hablar y sopesar nuestro mensaje. Podemos decidir conscientemente cuál es la idea que deseamos transmitir y cómo hacerlo de la mejor manera posible sin dañar a los demás. Eso implica ser capaces de autorregularnos y no caer en actitudes críticas y culpabilizantes. Es posible decir nuestra verdad y ser auténticos asumiendo una actitud respetuosa y sensible hacia los demás.

Decir lo primero que nos pasa por la mente no es señal de autenticidad, es muestra de falta de autocontrol y empatía. Tomarnos un tiempo para reflexionar y expresar nuestro mensaje con delicadeza nos permitirá establecer un estilo de comunicación menos agresivo y tender puentes de confianza hacia los demás que fortalezcan nuestras relaciones.

Después de todo, nuestra libertad e incluso nuestra verdad terminan donde comienza la libertad y la verdad del otro.